La Casa de Piedra. Un tesoro oculto abrigado entre montañas

Por Emilio Sánchez Pérez

Esta singular obra ubicada en la delegación de La Rumorosa, iconográficamente se une a un grupo de antiguas construcciones que se han venido edificando paulatinamente con el transcurrir de los años, dando origen a una emblemática colonización de montaña.

Las primeras casas se empezaron a construir en un campamento al que le dieron  acertadamente el nombre de Campo Alaska en función de las fuertes nevadas invernales que se generaban cada año, el sitio fue ocupado por personal que tuvo a cargo el trazo del Camino Nacional, que comunicó las poblaciones de Mexicali, Tecate y Tijuana, inaugurado el 18 de marzo de 1918.

Años más tarde el general Álvaro Obregón presidente de la República Mexicana, designó como jefe político del Distrito Norte de la Baja California, al también general Abelardo L. Rodríguez, quien a la toma de su cargo el 31 de octubre de 1923, por la benevolencia del clima, mandó construir en el sitio Campo Alaska del poblado de La Rumorosa la escuela primaria  Agustina R. de Rodríguez, el Cuartel Militar y las Oficinas de Gobierno donde despachó por periodos de cinco meses al año, hasta el término de su administración.

La consolidación de La Rumorosa en su desarrollo sin duda lo determina la inauguración de la carretera federal número dos celebrada el 5 de mayo de 1952, con la apertura del nuevo acceso, el Campo Alaska mermó en su población, un buen número de sus habitantes cambio de solar se ubicaron cercanos a la carretera, el transporte de carga y autobuses de pasajeros se intensificaron donde proliferaron, los establecimientos comerciales, gasolineras, restaurantes y pequeñas tiendas de abarrotes.

Son los sitios arqueológicos qué conservan el arte rupestre, petrograbados, veredas y senderos del pasado, que complementan el encanto de este pueblo que emerge en la montaña entre rocas y coníferas, a esta amalgama de elementos de la iconografía de la Rumorosa pertenece  La Casa De Piedra.

De esta obra se han escrito no menos de diez artículos, el año 2018 es en el que se muestra el mayor interés por despejar la incógnita que precise el año de su construcción y a quien le perteneció.

Se le atribuye al exgobernador Braulio Maldonado Sandez, quien la utilizaba para fiestas con mujeres bellas y jugadas de baraja donde se apostaban grandes cantidades de dinero; el charro cantor Jorge Negrete oriundo de la entidad donde “La vida no vale nada” también entró a la jugada, del que se dice haberla  mandado hacer para la hermosa mujer de Álamos Sonora María Félix ”La Doña”.

No podía faltar un político en el ajo ya ven, dicen que en ese negocio es cuando más sobran los pesos, que hacen y deshacen ¿será? Lo cierto es que a don Luís Echeverría Álvarez, lo asocian con “la Doña” en este nidito oculto entre rocas, a decir verdad esto está muy distante de la realidad.

La estancia de Marilyn Monroe en la misteriosa casa es tan increíble como las descripciones que se le han dado al sitio nombrándola como , la casa de los lamentos, la casa endiablada, la casa embrujada y la casa de los espantos, seguramente esto le sucede a quienes no andan muy bien de su conciencia o son susceptibles a tales visiones, que se espantan con su propia sombra.

Alfonso Capone, conocido popularmente como Al Capone nació el 17 de enero de 1899, en Brooklyn Nueva York, contrabandista, asesino, desalmado, hombre al que había que temerle, tras la eliminación de cada uno de los lideres, acérrimos  rivales en los negocios turbios, quedo libre el territorio para hacer lo que le viniera en gana, a este hombre lo sitúan también en el escenario de La Casa De Piedra, lo que resulta incongruente, los periodos están a treinta años aproximadamente uno del otro, hágame usted el favor, es el colmo, pero muy bien reza el dicho “De lo que hay se gasta.”

De los trabajos escritos en torno a La Casa De Piedra el más convincente es el aportado por el doctor Ernesto Sosa Rocha, a quien se le reconoce su labor que  por un periodo de más 26 años ha dedicado su tiempo al rescate de la historia en esta región, de sus hallazgos, expone  que la construcción fue echa entre 1952-1953, datos que coinciden en lo dicho pon el señor Alfredo Morales, en la entrevista hecha el día 16 del presente mes, en la que inicia diciendo: “Mi papa Modesto nació en Tototlan Jalisco, donde fue cabeza de rurales, siendo comisariado ejidal represento a los campesinos de su pueblo en una reunión nacional celebrada en Guadalajara, donde conoció a Braulio, muy afines en su trato, le confiesa que las elecciones para gobernador están muy próximas  y que su deseo era contender, invitándolo a formar parte de su equipo, don Modesto acepto la invitación, sé adelanto a baja california, donde la familia lo alcanzo tiempo después, dos años  estuvo muy cerca como guardia del gobernador, por razones personales le pidió cambio de funciones, fue colocado como recaudador en la caseta de cobros que estaba instalada en el pueblo de la Rumorosa, y afirmando a la vez que cuando ellos llegaron La Casa de Piedra ya existía”, por lo que se estima que la fecha citada por el doctor Sosa es correcta.

Sin embargo tanto el ingeniero Oscar Sánchez como el doctor Sosa prestigiados historiadores, otorgan todo mérito y crédito en favor del ingeniero Manuel Ramírez Vázquez, de ser el propietario de la casa que mando construir cuando fue gerente general  del Distrito de Riego Número 14, en la ciudad de Mexicali en el periodo de 1958 a 1959, con la intención de contar con un lugar de descanso de paz alejado de todo bullicio con clima agradable, propio, generado por la naturaleza, también lo confirma su hija menor de la forma siguiente:  “Hola soy Vecani Ramírez   efectivamente mi padre la mando construir  y sigue siendo el dueño de esos terrenos, nosotros desafortunadamente  no tenemos dinero para recuperar o restaurar la casa, lo único que tenemos como herencia es llevar su apellido  y sentirnos orgullosas de ser sus hijas”.

Lo interesante propiamente dicho  es que la casa  corresponde al orden de la “Arquitectura Orgánica” termino que acuño  el estadounidense Frank Floyd Wright, que consiste en el desarrollo urbano en armonía con la naturaleza, es decir donde participa el potencial humano que agrega otros elementos  sin modificar los recursos  naturales.

La Geología es otra de las ciencias que se ha empleado en el municipio por personal especializado determinando también  que la mayoría de las rocas si no es que la totalidad, científicamente están en el orden de las Granodioriticas, la que comúnmente se conoce en Tecate como la piedra de granito, a ese orden pertenecen las que forman La Casa De Piedra situadas en un rango  de antigüedad entre los 50 y 70 millones de años por lo que sería un crimen no respetar este legado de la naturaleza.

 

Cuchumá: Suba a dormir

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Cerro del Cuchuma                                             Imagen tomada de: masdemx.com

Emilio Sánchez Pérez

Taller de Historia de Tecate, A. C.

De las cordilleras, cerros y montañas que coronan y circundan el gran valle de Tecate, lugar donde se desarrollaron las primeras civilizaciones. Poco o nada se sabe de la historia de estas elevaciones montañosas, ya que en la búsqueda de evidencias que nos ilustren, no ha sido posible localizar nada escrito al respecto.

El intento por documentar parcialmente la orografía, es sólo el inicio que allana el camino y sirve de base para quienes en el futuro se interesen en el tema y les sea más fácil tratarlo con mayor profundidad.

Mi participación, en este caso, obedece al interés que despertó un niño de primaria, que a través de su señora madre, solicitaba apoyo para realizar una tarea escolar. Esta consistía en identificar con nombre y ubicación los nombres de diez cerros del municipio. En esa noche de mayo del 2009, después de auxiliar a la familia, expresando el agradecimiento por la aportación, nos despedimos sin saber a quién se había ayudado, sólo me enteré que el trabajo fue solicitado por profesores de la escuela ubicada en la colonia Luis Donaldo Colosio.

Meditando esa noche, comprendí la importancia y valor que tiene cada espacio, cada rincón de nuestra república mexicana, y en especial, este hermoso pueblo, que nos ha permitido formar parte de su historia y de disfrutar el paisaje de donde emanan su belleza, cordilleras, cerros y montañas, que son también, parte fundamental de la identidad de los pueblos, y merecen, al menos, una breve descripción para que no se olvide su historia.

EL CUCHUMA

Imponente gran montana que oscila entre los 1,000 y 1,200 m. de altura, siempre mirando al valle, como fiel guardián, desde su cumbre, extiende sus brazos uniendo las cordilleras del norte y del sur, formando una muralla de protección al pueblo que un día nació a sus pies, como bien lo expresó en su momento la Dra. Bibiana Santiago Guerrero (QEPD) en su obra dedicada a Tecate, titulada La Gente al Pie del Cuchuna. En cuanto al romanticismo de la historia, en este sitio surge cuando se escriben las primeras notas, allá  a mediados del Siglo XX, por turistas hospedados en el Rancho “La Puerta”, contextualizando la paz y lo místico del lugar.

Al publicarse la obra “Ecos del Cuchuma”, por don Víctor Manuel Peñalosa Beltrán, en los años sesentas, esto tomó más fuerza por el contenido de la leyenda, que enmarcó, como parte central, el idilio amoroso entre la princesa Iztakat y el guerrero Cuchuma.

No se puede negar que con el correr de los años, las aportaciones románticas y poéticas escritas por estas personalidades, merecen todo nuestro respeto, ya que fueron ellos los que plasmaron, en ese periodo, lo que investigaron y lo que escucharon, logrando alcanzar un alto nivel de popularidad, a tal grado de ser conocida como la “Montaña Sagrada” y de sitio ceremonial.

LA OTRA HISTORIA

Por principio, en el rastreo histórico, en medios electrónicos, acervos documentales consultados, así también como organismos o instituciones oficiales que acrediten lo que se dice o se cuenta y se escribe con alusión a la “Montaña Sagrada”, todo esto resultó en vano ya que no se logró encontrar en todo el proceso de escudriño dato alguno que fortalezca la identidad de nuestro municipio.

Por el mismo sendero, nos remontamos al Siglo XIX cuando México pierde más de la mitad de su territorio con los Estados Unidos de Norteamérica, a la firma del Tratado de Guadalupe-Hidalgo, el 2 de febrero de 1848, es invitado a formar parte de la Comisión de Limites al sonorense José Salazar Ilarregui, para el trazo y monumentacion de los nuevos límites territoriales entre los dos países, al llegar a Tecate, en 1850, es el quien documenta y anota en su diario el nombre, llamándolo “Cerro del Zecate”.

No hay que olvidar lo siguiente, en toda tarea en tierras extrañas, salvo en raras ocasiones, los comisionados se hacían acompañar por “huelleros”, estos eran indígenas conocedores de las veredas, aguajes y parajes, libres de todo riesgo. Si el cerro o montaña llevaba otro nombre en ese tiempo, seguramente, don José Salazar Ilarregui lo hubiera respetado.

Con el nuevo trazo divisional, la montaña sufre la primera mutilación, quedando ventajosamente más de las dos terceras partes en territorio de los Estados Unidos y el restante, en nuestro país, siendo aun, en aquellos años, propiedad patrimonial de la familia Bandini.

En el mismo tenor, haciendo uso de la metodología de la entrevista, llegamos a la ranchería de “La Huerta de los Indios”, perteneciente al municipio de Ensenada, para visitar a dona Teodora Cuero, autoridad tradicional de esa comunidad kumiai, en una de las muchas entrevistas, abordamos el tema, contestando a cada pregunta con mucha autoridad, una de ellas fue: “Mira, Emilio, para nosotros los indios, toda la tierra es sagrada porque de ella nos curamos y nos alimentamos”. ¿Será este el argumento para aplicar tan delicado criterio?

En el mismo periodo, que cubre del año 2005 al 2015, se entrevistó también a la señora Guadalupe Osuna Cuero, hija del último capitán de la ranchería del “Cañón del Álamo”, el Sr. Don Sebastián Osuna, Lupe “La India”, así le gustaba que se le llamara porque se sentía orgullosa de su sangre y de sus raíces, al cuestionarla sobre la palabra “cuchuma”, esto contesto: “Ni viejo, ni guerrero, creo que significa algo que quiere decir ‘Dormido”.

Ampliando la red de entrevistados, le tocó a Jon Meza Cuero, personaje con un amplio conocimiento de la lengua nativa, de las costumbres y tradiciones de la etnia kumiai, que junto a Paula Meyer, publicaron, en el 2008, un diccionario de la lengua kumiai, inglés y español, en cuanto a las entrevistas anteriores, no es mucha la diferencia, Jon Meza comenta que la palabra citada quiere decir: “Suba a Dormir”.

Para finalizar la cadena de entrevistados, visitamos, el día 19 de agosto de este ano, 2015, a la señora Julia Meza y su hija Pamela, en la comunidad indígena “San José”, de la cual son originarias, estas son las pocas familias que ocupan el predio original otorgado por las autoridades centrales en el Siglo XIX, cuando se autorizó la fundación de la Colonia Agrícola de Tecate”.

En el desarrollo de la entrevista, coinciden en todo lo aportado por las otras personas, y a la vez, agregan que ellas nunca escucharon de sus padres, abuelos y ancianos de la tribu, que sus gentes hicieran ceremonias o algo así, en el Cerro del Cuchuma.

Desde mucho tiempo atrás, se ha venido diciendo y escribiendo que el Cuchuma significa “Guerrero Viejo”, sin embargo, el vocablo “KUCHOWUATH”, traducido al Kumiai significa “guerrero”, así mismo, la palabra ‘KURRAAK”, traducida a la lengua nativa, quiere decir “viejo”, lo cual nos dice todo lo contrario, de lo que se ha venido diciendo durante todo este tiempo, nada que ver con la realidad.

“KUCHMA”, es un vocablo kumiai que significa “dormir”, el cual fue modificado y da origen a lo que hoy conocemos como “CUCHUMA”.

“MAT KUAMAI KUKUJL KUCHMA”, esta serie de palabras son las que se relacionan con la montaña Cuchuma, que al ser traducidas, significan “Suba al Cerro a Dormir”.

REFERENCIAS

Las palabras en dialecto y sus significados, son avalados por los entrevistados a quienes se les agradeció ampliamente en el momento por su colaboración.

José Salazar Ilarregui, diario editado en 1850.

Jon Meza Cuero y Paula Meyer, autores del Diccionario Kumiai”, editado en el 2008.

Ruta de las diligencias o Camino del Diablo

Plano d Jacobo Blanco

Por Emilio Sánchez Pérez

Desde el origen de la humanidad el hombre por necesidad ha creado accesos de tránsito que le permitan con facilidad trasladarse de un lugar a otro; ya sea por la búsqueda de alimentos, por salud o mejorar su nivel de vida, conocidos estos como brechas, veredas, atajos, caminos vecinales y cómodas carreteras e importantes autopistas en los actuales tiempos modernos.

Tecate ha contado con todas esas arterias de circulación, que a través de la historia según el caso han dado servicio de acuerdo a las necesidades de la época.

La fundación de misiones, presidios, la fiebre del oro y la necesidad de colonizar La Alta California, fue motivo y razón para transitar, lo que se conoció también como “El Camino del Diablo”, generando el ir y venir de caravanas a caballo en carretera y diligencias, ruta por la que dejaron la huella a su paso, Militares, Misioneros, Comerciantes, Gambusinos y Mineros.

“Camino del Diablo” recibió el nombre debido a los riesgos que estaban expuestos quienes por necesidad tenían que transitarlo. Don Gilberto Escobosa Gámez, cronista de Hermosillo en 2005, en una de las varias entrevistas que se le hicieron narro lo siguiente: “Cuando la fiebre del oro estaba en su esplendor, era triste ver  en los pueblos Sonorenses a niños, ancianos y mujeres solas en pleno estado de abandono, sin quien los protegiera, los hombres formaban grupos de no menos de cien, imanados por un solo anhelo, ir en busca de fortuna, en nada les importaba hacer la travesía por las zonas de peligro, llanuras, montañas y desiertos, dominio territorial de los apaches chiricaguas el cual era defendido a muerte.¨

Los fenómenos naturales era otro de los elementos amenazantes a los que había que enfrentarse, la escasez de agua, las tormentas de arena que daban origen a las dunas, donde se empantanaban o se atascaban las bestias, por las altas o bajas temperaturas había que tener presente también la fecha o estación del año elegida para emprender el viaje a La Alta o Nueva California.

El Camino del Diablo tiene su origen en el siglo XVIII, Fue Senda de destinos y diversos intereses en la época de la fiebre del oro, Manuel Rojas y Enrique Courtade en su libro “Paso de los algodones” nos dice: que el punto de concentración y a la vez de partida de no menos de diez carretas en convoy salían de la villa de Guadalupe del Altar, Antigua Santa Gertrudis, con escala en Caborca, El Soñi, Quitivaquito, San Marcelo  de Sonoyta, Tinajas Altas, Gila Bend, La Concepción (Yuma), Paso de los Algodones, El Volcán (Cerro Prieto), Pozos Indios (Ocotillo), la puerta (Tecate). Este era el último punto en territorio Mexicano, trece más estaban en la Alta California: Santa Isabel (Julián), Temecula, La Jolla, San Gabriel, Los Ángeles, Cahuenga, Misión De San Buenaventura, Santa Barbará, San Luis Obispo, Pasos Robles, Misión de La Soledad, San Juan Capístrano, San José, Rio de San Joaquín,  Rio de la pluma (Feather) y Rio Stanislaus, lugar donde se localizaba la mayoría de los lavaderos de oro.

El 02 de Febrero de 1848 se firmo el tratado de paz entre los Estados Unidos Mexicanos y los Estados Unidos de América, mejor conocido como el “Tratado de Guadalupe Hidalgo”, ante la inevitable pérdida de más de la mitad de territorio mexicano como consecuencia propiedades de la región  quedaron divididas por el nuevo trazo internacional, este fue el caso del Rancho Tecate, de Juan Bandini Blancas, conforme a la nueva frontera el espacio se fue poblando, por lo que cada vez más se hizo necesaria la presencia de las instituciones de gobierno para regir las actividades sociales, políticas y económicas de la región, y es así que se establecen en Tecate dos puertos de acceso: uno en el Rancho San Valentín, haciendo frontera con Campo California, y el otro en la Ranchería de Jacume, Frontera con Jacumba, Estados Unidos

En 1865 se inició la circulación semanal de las diligencias jaladas por seis caballos, propiedad del empresario John G. Capron, para conducir la correspondencia de San Diego a Yuma Arizona; por lo que fue necesario contar con el servicio de las postas, lugar donde se hacía remuda de caballos, se descansaba, se vendían mercancías y comida a los pasajeros.

Entre los atractivos turísticos y puntos históricos que la ruta ofrece, son a su paso las monumentales montañas, luciendo caprichosas formaciones rocosas obra de la naturaleza, la endémica vegetación matorralera, única en la región, y pequeños bosques de añejos encinales.

La Posta Tecate o estación de las diligencias, de la cual figuraron como propietarios los señores Abel Stears, T. María Lugo y Antonio L. Sosa, Protocolariamente esta contaba con todos los servicios, situada al oeste del paraje paso del Águila, a partir de este inmueble y hasta jacume es lo que abarca La Ruta de las Diligencias o Camino del Diablo en territorio de Tecate.

La roca en forma de águila de la cual el paraje recibe el nombre “Paso del Águila”, se localiza en una pequeña elevación montañosa de la cual se dominan los viñedos del bajío, el cañón de la puerta y el majestuoso cerro del “Zecate”, documentado por el sonorense José Salazar Ilarregui, anotado en su diario en el año del 1850 pag.31, conocido actualmente como Cerro Cuchuma (Huchuma)

Envuelta en el misterio del mito, la leyenda y la verdad entre la carretera federal número dos y el Cañón de la Puerta se encuentra el sitio de “La Piedra Cortada” de la cual según la tradición oral se deriva el nombre de Tecate, sin que hasta el momento exista un documento que le de respaldo de verdad al nombre, sin embargo es un paraje importante que forma parte de nuestra historia local.

A Partir del importante punto “Piedra Cortada” que alguna vez formo parte del histórico paraje “La Puerta Tecate”, documentado en el siglo XIX, por el ingeniero Jacobo Blanco. El camino seguía su curso pasando por Los Ranchos, El Encanto, El Porvenir y El Refugio, en el espacio que hoy ocupa la  escuela secundaria Francisco y Madero daba un giro hacia el norte para entroncar con la vieja calle Libertad actual avenida Hidalgo con dirección hacia la estación de bomberos, dividiendo más adelante en dos el predio donde se ubica la colonia industrial, esta seguía su trayectoria por el panteón y la calle corregidora de la colonia Aldrete hasta llegar al lote nuero 16 de la colonia Agrícola de Tecate donde se desarrolló el Rancho de la Familia Félix.

Rancho de los Félix, donde actualmente está asentado el fraccionamiento Arroyo, era paso obligado de las diligencias y de los primeros vehículos motorizados, un aguaje era el motivo de suspender el viaje, tomar agua y descansar un momento, en el predio aún se encuentran los cimientos, que fueron base para construcción de la casa grande del rancho propiedad de Don Jesús Félix hermano este de Carmen, esposa de Joaquín Murrieta, de el se dice que vivió un tiempo en Tecate, lo cita Manuel Rojas en su interesante obra Joaquín Murrieta “El Patria” , El testimonio oral también hace su parte al agregar al respecto, que por la ruta entre el sitio llamado “Pino Solo” y Jacume se localiza el aguaje y la calzada bautizada con el nombre del legendario personaje.

La magia del pasado se hace presente al llegar al sitio Arqueológico de San José, donde el hombre primitivo dejo su huella a través del Arte Rupestre plasmado en una enorme roca, figuras Geométricas y Antropomorfas representando la cultura prehispánica. Embellecen el paisaje los encinos, los mezquites y los sauzales con el fuerte color amarillo de la estación otoñal, se percibe también en el paraje los daños causados por los incendios de verano del 2013 que repercute en la ausencia temporal de Mangle, Árbol del Toro, conocido también con el nombre de Chamizo Azul, La Manzanita, La Huata, así como otras especies del orden medicinal y ornamental.

Lo mágico del sitio se enriquece con el contenido de más de doscientos morteros distribuidos en rocas dispersas en el lugar, agrupando algunas hasta cuarenta oquedades de variada profundidad, esto da una idea de la población indígena que se reunía a procesar la bellota, el mezquite y la manzanita, que era en alguno de los casos la base de su alimentación.

El asentamiento prehispánico se complementa con los vestigios de las chozas que habitaron los primeros pobladores de la región; el panteón indígena con una población de un poco más de cien tumbas, hace más que evidente el arraigo y amor que los nativos le tuvieron a estas tierras, donde moran los restos de los últimos capitanes de la tribu Kumiay, en la que figuran entre ellos el guerrero de nombre “Bartolo” así también aparece en el escenario de la cultura primitiva Don José Lachapa, de quien se origina el nombre que actualmente lleva la ranchería, antiguamente conocida autóctonamente como “Matj Najl” que significa “Tierra Sumida”

Limites territoriales entre Tecate – Tijuana

La separación de Playas de Rosarito y el rápido crecimiento de Tijuana hizo que sus ayuntamientos posteriores a 1995 empezarán a planear su crecimiento al este del municipio. Conforme pasaron los años, la falta de claridad en la delimitación territorial entre ambos municipio que se publicó el 31 de diciembre de 1953 en la Ley Orgánica Municipal para el Estado de Baja California, fueron haciendo cada vez más complicado definir hasta que punto era la jurisdicción territorial y administrativa de cada municipio.

El 28 de octubre de 2011 se publicó el Decreto Número 104, mediante el cual se autoriza por el Congreso del Estado de Baja California el Convenio amistoso de reconocimiento de límites territoriales suscrito en el municipio de Tecate y el municipio de Tijuana.

Publicado en el Periódico Oficial del estado de Baja California, Tomo CXVIII, No. 51, 28 de octubre de 2011, (sección I)

Para ver el decreto completo haz click en el siguiente link:

Plano y Cuadro de Construcción de los límites territoriales entre los Municipios de Tecate y Tijuana: