5 DE FEBRERO, PROMULGACIÓN DE LA CONSTITUCIÓN MEXICANA

Por: Profr. José Luis Bobadilla Acosta

Taller de Historia de Tecate, A. C.

CONSTITUCIÓN

La Constitución es la Ley fundamental de nuestro país.

ANTECEDENTES

  1. Constitución de Apatzingán

(22 de octubre de 1814).

CARACTERISTICAS

En ApatzingánJosé María Morelos publicó los Sentimientos de la Nación que establecen:

  • la soberanía recae en el pueblo.
  • una división tripartita del poder supremo,
  • organización de un legislativo representativo,
  • la presunción de inocencia,
  • el derecho de ser escuchado en un juicio
  • no ser castigado sin que preceda una ley escrita,
  • respeto a la propiedad,
  • libertad e igualdad,
  • abolición de la esclavitud.
  • Constitución Federal de los Estados Unidos Mexicanos
    (4 de octubre de 1824)

CARACTERÍSTICAS

  • Se establece la organización de gobierno federal pero no regula las garantías individuales.
  • División Política

Por ella queda dividido el país en 19 estados, 4 territorios y 1 Distrito Federal. Tendrá vigencia desde hoy hasta el 30 de abril de 1836 en que será sustituida por una Carta Magna de tipo centralista. Entre los firmantes se contó con Fray Servando Teresa de Mier.

5 de febrero de 1857

Esta nueva Constitución implanta:

  • una república federal, representativa y democrática.
  • Se crea un capítulo dedicado a las garantías individuales.
  • Establece libertad de enseñanza, de imprenta,
  • suprime tribunales especiales,
  • se institucionaliza definitivamente el amparo y
  • se seculariza el Estado.

BAJA CALIFORNIA

Al amparo de la Constitución de 1857, la Península de Baja California quedó considerada como territorio Federal, estableciéndose el Gobierno de éste en La Paz; a la vez se crea una Subprefectura en el Poblado de Santo Tomás.

  • CONSTITUCIÓN DE 1917

5 de febrero de 1917

Venustiano Carranza Garza, Imagen tomada de Wikipedia: https://es.wikipedia.org/wiki/Venustiano_Carranza

CARACTERÍSTICAS

Fue la primera Constitución de la historia que incluyó derechos sociales​, expresados en los artículos 3º., 27º, y 123º., producto de las demandas de las clases populares que protagonizaron la Revolución mexicana.

2018

La Administración Federal, que concluyó el 30 de noviembre del 2018, llevó a cabo no más ni menos, que:

11 reformas estructurales,

58 modificaciones a la Constitución Federal,

81 cambios en Leyes Secundarias y

3 nuevas Instituciones Oficiales.

Tecate, B. C., febrero 1 del 2021.

PIONEROS COLONIZADORES Y ESPACIOS DE OCUPACIÓN

Por Emilio Sanchez Perez

Cronista de la ciudad de Tecate

Hay que tener presente, que estos datos fueron producto de la metodología oral, narrados como verdaderos. Lo que ahora nos queda claro, es que estas dependencias están ubicadas en terrenos de los Villagrana que tuvieron en propiedad las parcelas 12 y 13. Desde luego, esto nos compromete a saber en cuál de los predios estaban instaladas las granjas, ya que el objetivo en nada varió: Producir en beneficio del pueblo.

n la edición anterior se publicó el plano que corresponde a la parcela número 14, donde se desarrolló el rancho de Don Ramón Contreras Preciado. Al investigar qué colonias o qué fraccionamientos se asentaron en el predio, nos dimos cuenta que muchos años atrás y muy recientemente, se ha cometido el error de acreditarle a la familia Contreras, la donación del espacio que ocupa La Casa de la Cultura y otras instituciones culturales, así como algunas dependencias federales de gobierno.

Como ya lo hemos dado a conocer en otras ocasiones, uno de los principales asentamientos fue la popular “Colonia Militar”. La que sus pobladores orgullosamente refiriéndose a este espacio la nombran o mencionan como “La Mili”.

Ampliación militar, es una  segunda sección que inicia a la caída del pequeño cerro rumbo al Este, donde están construidas las últimas casas. A partir de estas viviendas, se aprecia una planicie convertida temporalmente en espacios deportivos.

El bulevar Colosio divide dos históricos predios, que tienen como referencia el cerro del “Lobo” conocido con el nombre cerro de “La Nopalera”. Hacia el Oeste quedó el “Rancho Contreras” y al Este, el “Rancho El Descanso”, que fue propiedad del militar José de Gracia Félix (Personaje del que escribiremos brevemente, sobre su arribo a Tecate).

Otro de los puntos de este predio en referencia, es el parque de la Colonia Guajardo, donde se ubica la Estación de Policía.

Pasando el río cercano a los campos de fútbol,  se encuentra una lanzadera, sólo que ésta opera con camiones de carga pesada, propiedad al parecer de la familia González.

A corta distancia del río Tecate nació “Quinta Herminia”, un complejo habitacional, con sello de distinción de elegancia para la época. Fue en su tiempo un proyecto muy ambicioso, planeado por el señor Angulo y la señora Mini (su esposa).  La idea fue construir  cierta cantidad de casas para rentarlas, lo que vendría a representar el bienestar familiar en el futuro.

El señor Angulo era un funcionario público en Estados Unidos, por lo que sus servicios eran muy bien remunerados y contaba  con el recurso económico para la inversión. La señora Mini era propietaria de la tierra -herencia de los abuelos-, lo que permitió que el plan  fuera coronado con éxito.

Como referencia en el presente, “Quinta Herminia”, proyecto de sueños y esperanza está rodeada de añejas palmeras, arboledas eucalípticas y árboles de otras especies, situada entre la calle Zaragoza y privada “Quinta Herminia” (Nombre que honra la memoria de uno de sus propietarios), dejando como testimonio lo hecho en el pasado.

Patrimonio de un presente, en sí, esto fue lo que logramos encontrar en el espacio de ocupación de la parcela número 14 del señor Ramón Contreras Preciado. Predio en el que aun como buenos administradores, sus herederos cuentan con algunos espacios para la venta.

Uno de los grandes anhelos de la señora Emilia (Nieta de don Ramón), fue que algún día las autoridades fijaran la vista en aquellos hombres  que acortaron distancia desde su lugar de origen en carretas, caballo y mula; en busca de un espacio de  paz para vivir al lado de sus familias, con las que en su mayoría hicieron el viaje y que dieron origen al hoy convertido Pueblo Mágico de Tecate.

Cada uno de estos hombres tiene el mérito según su aportación. Unos recibieron tierras y las vendieron, otros las abandonaron.

Doña Emilia Romero, murió sin ver cristalizado su sueño de que se les hiciera justicia a los fundadores del pueblo, entre ellos su abuelo (quien es un claro ejemplo de aquellos pioneros que se arraigaron  a estas tierras). 

Ojalá, en alguno de los espacios que están baldíos, pendientes por construir en la parcela número 14, se le dé un rinconcito en una calle, cancha deportiva o un fraccionamiento que lleve el nombre de “Don Ramón Contreras Preciado”; que se inmortalice la memoria de este personaje.

Me platicaba doña Emilia Romero, a quien recuerdo con mucho cariño, que cuando a su abuelo le señalaban  algún error cometido, sacaba a relucir su frase favorita “No soy monedita de oro de veinte dólares para caerle bien a todos”

José de Gracia Félix.

Militar de carrera, según testimonios nació en Álamos Sonora, en el año de 1820, a finales de la década de 1870.

Viajó a Tecate en compañía de su esposa, Juana Villa y sus hijos: Francisco, Margarita y Luis, nacidos en Los Ángeles Alta California, respectivamente en los años 1870, 1872 y 1874. En Tecate, nacieron Sixto, en 1880; Benito, en 1883 y Paz, en 1884.

Don José de Gracia Félix, recibió del gobierno la parcela número 17 que formaba parte del censo de las 54 parcelas que integraba inicialmente la Colonia Agrícola de Tecate. Con una superficie de 85.50 hectáreas, colindando al Norte con las parcelas numero 15 (propiedad de don Antonio Solís), donde se encuentra el panteón municipal número 1 “San Ignacio” (que oficialmente este sería el nombre correcto). Hacia el mismo rumbo, también colindaba con la parcela 16 que le perteneció al señor Jesús Félix (cuñado de Joaquín Murrieta “El Patrio”)

Lo anterior, lo afirman fuentes consultadas; hacia el Este tenía como vecino a Juan de Dios Ortega, que contaba con el dominio de la parcela número 18. En cuanto al Sur, era limitado por terrenos codificados como bienes nacionales; el Oeste lo limitaba la parcela número 14 (propiedad ni más ni menos que de su yerno don Ramón Contreras Preciado, que le diera 7 nietos al contraer matrimonio con su hija Margarita).

El predio originalmente llevó el nombre “El Descanso”, donde florecieron las colonias “El Descanso”, “Ampliación Descanso” y una fracción de la colonia Cucapá. En estos asentamientos, se cuenta con la “Casa del Migrante”, oficinas de gobierno, Partida Militar, un comercio muy bien desarrollado, así como un templo católico a donde acuden todos los feligreses que profesan esa religión.

Justo detrás del recinto católico, en una pequeña loma estaba el panteón familiar de Los Félix, del que poco o nada importó a las autoridades  cuando les fue notificado de su existencia. Y no fue sino hasta el 2016, cuando las máquinas al rebajar el cerro, dejaron al descubierto algunas tumbas. Con reserva a la verdad, me atrevo afirmar que en ese panteón fue sepultado el sonorense de profesión militar, José de Gracia Félix, que falleció en Tecate el 14 de julio de 1896.    

LA NOMENCLATURA COMO INSTRUMENTO PARA PRESERVAR LA MEMORIA HISTORICA DE TECATE

Por Emilio Sánchez Pérez

Cronista de la ciudad de Tecate

Motivado por las dos propuestas relacionadas con este  tema próximas a exponer, por el regidor Alfonzo Cortez Ramírez,  las cuales consisten en cambiar el nombre al Gimnasio Municipal Gustavo Díaz Ordaz, por el “2 de Octubre”, y la segunda sustituir parcialmente el nombre de Callejón Libertad, por el de “Callejón del Músico” que comprende el espacio que ocupa entre la calle Lázaro Cárdenas del Rio y Pascual Ortiz Rubio, primeramente felicito al regidor por su iniciativa, pero es necesario que el pueblo  conozca su historia.

Abordar el tema es remontarnos al año de 1917, que es cuando tiene inicio oficialmente La Nomenclatura, que nace a la par con el primer periodo de los ayuntamientos, ocupando el cargo como presidente municipal el señor Roque Santana Sandoval, el primer trazo urbano fue realizado por los ingenieros Enrique Gil y Ernesto Ferrer, supervisada y autorizada por el primer urbanista que llego a Tecate, el señor Gonzalo Garita. Con una distribución de 21 manzanas, cuatro avenidas principales que corren de este a oeste y llevaron inicialmente las cuatro primeras letra del abecedario. La “A” conocida como la Hidalgo, la “B” avenida Juárez, la “C” Revolución, y la “D” avenida México, las calles transversales quedaron numéricamente registradas del uno al ocho.

La nomenclatura original quedo intacta hasta la llegada en 1919, del ingeniero Luis Pavón, quien le agrego al plano otros elementos como el señalamiento de terrenos vendidos, la avenida “A” se convirtió en Libertad, la numero uno cambio a calle Benito Juárez.

En 1923 Tecate pierde la autonomía municipal situándose en la nueva categoría de Delegación, es en este periodo que surge la brillante idea de que las calles llevaran el nombre de los pioneros  colonizadores, finalmente al mérito a sus esfuerzos y fundadores de este pueblo se les hizo justicia, destacan entre ellos don Ramón Salazar López, que dono el terreno para la construcción del parque Miguel Hidalgo, don José María Villagrana, primer profesor que llego a Tecate que vertió su talento en enseñar a leer y escribir a los niños y niñas hijos de los colonos.

En 1947 por orden de la autoridad se propone que las calles, callejones, inmuebles fechas que recuerden hechos históricos de nuestra patria deben llevar el nombre de héroes nacionales y personas que se hayan distinguido por sus méritos en bien de la comunidad. En este periodo la calle Libertad se suplió por Miguel Hidalgo, la calle “B” que fugazmente en un tiempo llevo el nombre de Reforma, se convirtió en avenida Juárez, la “C” en Revolución y la “D” en avenida México, acompañados con sus respectivos callejones, Libertad, Reforma y Madero, iconos y patrimonio intangible orgullo de nuestro Pueblo Mágico, con una antigüedad aproximada de 74 años, las calles que las cruzan de sur a norte entroncan con la México que corre paralela a línea internacional quedaron bautizadas         con el nombre que actualmente tienen de personajes que han ocupado la silla presidencial de nuestra República Mexicana, en todo este embrollo aparentemente la historia y el patrimonio pese a que no estaba regulado por alguna ley,  fue respetado por la comunidad que vivía como una sola familia.

En cuanto a las propuestas motivo de este trabajo, sugiero en  estos términos ser muy cuidadosos en el momento de tomar una decisión, en la primera comparto la iniciativa del regidor de eliminar la figura del expresidente Gustavo Díaz Ordaz, puesto que fue en  su periodo que se cometieron esos atropellos, conocida  como La Matanza de Tlatelolco o La Matanza del “2 de Octubre” nombre que se propone lleve el inmueble. Me di a la tarea de investigar un poco de los hechos ocurridos en  esas fechas de que si algún tecatense  fue víctima en el desarrollo del acontecimiento por fortuna todo fue negativo, por lo que me sumo a lo escrito por el Maestro Héctor Mejorado de la Torre, coordinador del Taller de Historia de Tecate A. C. que debía pensarse en un deportista que haya destacado local, nacional e internacionalmente, poniendo en la cima el nombre de Tecate, merito que lo haría acreedor  a que en premio el Gimnasio Municipal  lleve su nombre.

La segunda propuesta considerada la más delicada por el riesgo que se corre de aprobar el cambio de nombre al legendario e icónico Callejón Libertad, sustituido por el Callejón del Músico, hay que tener presente que esta vialidad tiene sello o etiqueta de aquellos hombres que nos dejaron como herencia el espacio del que hoy cómodamente estamos disfrutando, por lo que mutilar este espacio es tanto como no darle un valor a la historia y de paso un daño al patrimonio intangible, que  forman parte de nuestra identidad.

Si de algo ayuda a la propuesta, cito el periodo presidencial del señor Arcadio Amaya Campa, que ayudo a la fundación de la Colonia Guajardo, promovida por los lideres Armando Abarca y don Jesús Guevara, al recién nuevo asentamiento se fueron a vivir, CHILO el acordeonista del pueblo, el trio Ensueño integrado por los hermanos Flores, el Mariachi Tecate, Odilón López “El Maraquero” El Tacataca excelente grupo norteño conocido popularmente por el nombre Los Chachalacas, tenían su nombre artístico del cual no recuerdo y Virginia Domínguez “El Falsete de Oro” mote ganado por su hermosa voz en el programa Jueves de Aficionados. Esto dio origen a que en una enorme piedra al centro de la actual calle principal, había un letrero que textualmente decía Bienvenido a Hollywood, y desde luego que también en honor a ellos la parroquia de la colonia lleva el nombre de Santa Cecilia, patrona de los músicos, hay que pensar en un espacio digno de lo bonito de su oficio, pero sin lastimar la historia y el patrimonio cultural.

Pensémoslo muy bien al momento de emitir el voto, pero lo más aberrante de la Nomenclatura en Tecate, fue lo que sucedió en el trienio administrativo del XVl ayuntamiento, que por una decisión equivocada el pueblo de Tanama, con una historia de más de doscientos años, de tajo de un día para otro se le cambio el nombre por el de Delegación Nueva Colonia Hindú.

Expuesto lo anterior queda abierto al público para que emita su opinión.

Como apoyo a este trabajo y lo escrito por el Maestro Héctor Mejorado de la Torre, damos las gracias por este medio a CAREM (CAMINO REAL MISIONERO) representado por el señor Hernán Ibáñez Bracamontes, en el mismo tenor al Licenciado Alfonso Caballero Barragán, por sus valiosos consejos que nos impulsan a continuar por los senderos de lo que nos gusta hacer.

Historias detrás de un libro. La entidad donde vivo. Baja California. Tercer grado

Por Héctor Mejorado de la Torre

Hace diez años tuve el honor de ser invitado a formar parte del equipo de autores para el libro de texto La entidad donde vivo. Baja california. Tercer grado. La indicación fue clara, se requería que le nuevo libro de Historia y Geografía de la entidad tuviera menos información que su antecesor, más ilustraciones y actividades de aprendizaje.

Para lograr la meta el equipo se conformó por siete personas: la Coordinación general del proyecto la asumió María del Socorro Acevedo Ramírez, Licenciada en Historia con Maestría en Educación; la Coordinación editorial y cuidado de la edición recayó en Elba Elizabeth Sánchez González, recién egresada de la Licenciatura en Comunicación pero créame usted que realizó su tarea de manera extraordinaria; la investigación y redacción estuvo a cargo de Jesús T. Zavala Pulido, Thania Cristal Ayala Salazar, Patricia Nungaray González, Fabiola Díaz Guzmán y Héctor Mejorado de la Torre. De ellos, los cuatro primeros Licenciados en Educación Primaria con algunos años de experiencia, además Jesús, Thania y Patricia con Maestría en Psicoterapia de Niños; en mi caso Licenciado en Historia y por mi trabajo con buen conocimiento de los acervos fotográficos y documentales, no experto en el tema, pero lo suficiente para ubicar el material necesario, por ello también me asignaron la tarea de la Investigación Iconográfica.

Como usted pude ver, era un equipo experto en sus áreas de trabajo, pero ninguno con experiencia en diseño editorial. Con una cámara fotográfica en calidad de préstamo, unos vales de gasolina y ganas, eso sí, muchas ganas de cumplir exitosamente este compromiso iniciamos está labor a prueba y error. Con el tiempo acotado, sin presupuesto, pero con la bendición de las autoridades federales y estatal del sistema educativo, iniciamos la aventura.

Fueron meses de arduo trabajo, después de cumplir con nuestras jornadas laborales continuábamos con la redacción del libro, desde luego que también tuvimos que sacrificar fines de semana para cumplir con los tiempos.

Tengo que reconocer que a mí me tocó la tarea más placentera. Visitar algunos acervos fotográficos y documentales para obtener las imágenes requeridas, pero conforme los bloques del libro avanzaron y la información fue más contemporánea me vi en la necesidad de tomar la cámara – aquella que ISEP nos facilitó en calidad de préstamo -, subirme a mi carro y recorrer las cabeceras de los 5 municipios del estado para tomar las fotografías necesaria. Desafortunadamente el tiempo y el presupuesto no alcanzó para recorrer los extensos municipios de Ensenada y Mexicali.

Sin embargo, unos años antes (2008) el Instituto de Investigaciones Históricas inició un extraordinario proyecto -en el marco del Bicentenario del inicio de la lucha de Independencia y el Centenario del inicio de la Revolución – la producción de una serie de documentales que dieran cuenta de las diferentes etapas de la historia de Baja California. Para ello fue necesario recorrer la península para filmar en los lugares icónicos de la historia regional. La ruta estuvo a cargo del Mtro. Jorge Martínez Zepeda, Investigador del Instituto, en dicha expedición tuve la fortuna de ser el chofer designado. Con mochila al hombro, una pequeña cámara digital, varias tarjetas de memoria y un arsenal de baterías tuve la oportunidad de fotografiar las misiones, los paisajes naturales, la flora, la fauna, amaneceres y atardeceres en diversos puntos de la península sin saber qué año y medio después me serian de gran apoyo en el proyecto del libro de texto.

Posteriormente, en diciembre de 2009 realizamos un recorrido familiar también a lo largo de la península, con ello acrecenté el acervo fotográfico iniciado un año atrás, imágenes que ilustrarían algunas de las páginas del libro de texto La entidad donde vivo. Baja california. Tercer grado.

Conforme el trabajo avanzó nos dimos cuenta que el entusiasmo y trabajo extra no era suficiente, era necesario elaborar mapas, ilustraciones y sobre todo el diseño del libro. Prácticamente sin el apoyo de las autoridades educativas estatales del momento y sin presupuesto empezamos a ampliar el equipo editorial con la colaboración de amigos y familiares quienes se sumaron al esfuerzo donando su tiempo y su trabajo.

Se integraron Javier David Parra Orona y Alejandra Moreno Acevedo, jóvenes que tuvieron la responsabilidad del Diseño gráfico y formación editorial; José Antonio García Nieta, también diseñador, se encargó de la cartografía. Así, como si fuera un curso intensivo de diseño editorial el trabajo fue avanzando y tomando forma.

Conforme los días pasaban nos enfrentamos a otro contratiempo, nos faltaba material gráfico para ilustrar algunos. Con el tiempo encima y sin la tecnología que hoy en día tenemos en materia de internet y redes sociales -hace diez años la manera más rápida de comunicación era el correo electrónico, las plataformas de mensajes eran muy incipientes y tenían varias limitaciones-, nuevamente las redes de amistades con talento para dibujar nos sacaron del apuro. Roxana Díaz Guzmán, Roberto Zea Macarty, Angélica Ivonne Larraguibel Castro, Alejandro Jara López, Diana Andrea Fuentes Salinas y German Rubio Sierra tomaron sus lápices, pinceles, colores y dejaron correr su imaginación sobre sus lienzos para obsequiar hermosas ilustraciones que se pueden apreciar a lo largo del libro del texto.

Con el tiempo casi por finalizar y todavía con la falta de imágenes nos dimos a la tarea de buscar fotógrafos locales y lanzar un grito de auxilio a los amigos profesores, quizá fue la experiencia más satisfactoria de esta aventura. Así fue como Edgar Lima, Eduardo Luis Prieto Valle, Enrique Fuentes, Francisco Buelna y muchos más respondieron al llamado.   La respuesta fue inmediata, los profesionales de la fotografía cedieron su trabajo, profesionistas y docentes aficionados a la lente nos hicieron llegar sus recuerdos, instantes de tiempo capturados con su cámara que poco a poco empezaron a llenar los espacios vacíos de La entidad donde vivo. Baja california. Tercer grado. Está de más decir que la meta se cumplió en tiempo y forma gracias a todos los colaborador

A diez años de distancia, este 2020, parte de este equipo hemos tenido el honor de ser convocados nuevamente para la elaboración del nuevo libro de texto de tercer año de primaria. Es así como en este momento de pandemia y sin salir de casa hemos trabajando en esta nueva aventura que próximamente verá la luz. Quizá en diez años les comparta como ha sido esta experiencia. 

Carta a Don Porfirio Díaz por repatriados mexicanos

Por Héctor Mejorado de la Torre

Don Porfirio Díaz

El valle de Tecate ha estado habitado de manera intermitente desde antes de la llegada de los misioneros que se asentaron posterior a las exploraciones españolas. Sin embargo, fue a partir del segundo tercio del siglo xix que la población no nativa empezó a crecer lentamente. Con el Tratado Guadalupe Hidalgo se dio fin a la Guerra México – Estados Unidos y se cedió gran parte del territorio nacional. Con ello inició la repatriación de familias a territorio mexicano, principalmente en los ahora estados fronterizos.

Mapa de los Estados Unidos de Méjico: según lo organizado y definido por las varias actas del congreso de dicha república y construido por las mejores autoridades. Rev. ed. New York : J. Disturnell, 1848. (Se marcan el territorio que México perdió con el Tratado Guadalupe – Hidalgo)
Tomado de: http://www.cronica.com.mx/notas/2018/1063405.html

            El documento que a continuación se transcribe es la carta enviada por J. M. Villagrana, Salvador Mendoza, Abraham Mendoza y Alejandro Morales a Don Porfirio Díaz, entonces Presidente de México, desde San Diego, California el 30 de agosto de 1890. En ella le manifestaron lo siguiente:

“…los terrenos de Tecate en la Baja California, por decreto especial reservó el Supremo Gobierno, hace muchos años, para la formación de una colonia de mexicanos, han sido ocupados desde un principio hasta la fecha por individuos de nuestra nacionalidad, de los cuales algunos lograron adquirir, por intervención del Jefe de la extinguida Comisión de Baldíos, el respectivo título de propiedad de las dos Caballerías de tierra con que el mismo Gobierno dispuso fueran agraciados los colonos; y el resto de esos individuos que no lograron tal oportunidad por haberse fincado posteriormente creen que con esto han adquirido sobre la porción que ocupan derechos de propiedad que en todo tiempo serán respetados; más como los que suscribimos ignoramos las razones en que estos señores se fundan para abrigar tal creencia, no obstante el deseo que tenemos de repatriarnos radicándonos en dicha colonia de Tecate nos hemos abstenido de verificarlo, antes de adquirir la plena seguridad de que los gastos y trabajos que emprendamos para formar allí el hogar de nuestras familias, sean garantizados con la posesión absoluta y legítima de las dos caballerías del terreno en que nos coloquemos, a cuyo fin nos hemos dirigido en solicitud de los necesarios informes; unos a uno de los agentes de colonización en la Ensenada otros a nuestro Cónsul en esta ciudad y alguno lo ha hecho también directamente a las Secretaría de Fomento sin conseguir, en ningún caso, resultado satisfactorio. El agente de colonizas dijo no poder resolver nada sobre el punto en consulta por falta de antecedentes; El señor Cónsul desde hace varios meses está esperando instrucciones de la Secretaría de Fomento a la que en distintas veces se las ha pedido por conducto de la de Relaciones y, por último, el señor Secretario de Fomento tampoco ha dado contestación a la carta a que antes aludimos.

En tales circunstancias y no dudando obtener de usted, a pesar de nuestra insignificancia una respuesta que inútilmente hemos buscado en otras fuentes, nos permitimos distraer a ustedes, por un momento, de sus altas atenciones para suplicarle se digne decirnos en contestación, si realmente podemos cada uno de los suscritos ocupar dos caballerías de terreno baldío en la repetida colonia de Tecate, contando con la seguridad de que no seremos arrojados de ellas más tarde con pérdida de nuestro tiempo, trabajo y sacrificios, o de otra manera cuales son los pasos que debemos dar para obtener de la Nación el título perfecto de propiedad sin tropezar con moratorias ni dificultades, insuperables siempre para personas tan pobres y de esfera tan humilde como nosotros.

Si como de la proverbial bondad de usted lo esperamos, nos proporciona la honra de atendernos suplicamos a usted se digne disponer que su superior resolución sea comunicada al primero de los suscritos  y aceptar la respetuosa estimación de sus muy atentos, obsecuentes y seguros servidores.”

Desde 1876 el Gobierno de Porfirio Díaz entregó títulos de propiedad a residentes en el valle de Tecate, sin embargo, varios de ellos abandonaron los predios y se marcharon en busca de mejor fortuna. Es así, como otras personas se asentaron sin contar con la propiedad legal de ellos. Como consecuencia, en 1892 fue necesario realizar un censo poblacional y levantar un plano de la Colonia de Tecate para posteriormente regularizar los predios y darles certeza legal a los nuevos pobladores. 

Los agentes de migración estadounidenses y la invisible línea fronteriza en 1906

Por Héctor Mejorado de la Torre

Corría el año de 1906, las principales poblaciones fronterizas de Baja California habían visto la luz algunos años atrás, la cantidad de población y desarrollo era dispar. Mientras Ensenada, capital del único ayuntamiento del Distrito Norte, ya tenía varios años de fundación, Tecate contaba con unas cuantas casas dispersas por su valle.

Ensenda, Distrito Norte de la Baja California (sirca 1906)
Tomada de: https://www.elvigia.net/general/2013/6/2/ensenada-1900-1937-115838.html

Quizá era la falta de población y los escasos representantes de la ley los factores que favorecieron que las autoridades norteamericanas cruzaran la indeterminada línea fronteriza. Lo anterior lo menciono porque en alguna ocasión, previa a 1906, la autoridad de Tecate solicitó al Gobierno Federal le hiciera el favor de informarle si el poblado a su cargo pertenecía a la República Mexicana o era territorio estadounidense. En su misiva explicó que el motivo de su confusión eran las acciones de un norteamericano avecindado en el poblado, que se empeñaba en pagar sus impuestos en San Diego argumentando que eso era lo correcto por ser territorio estadounidense.

Pero regresando al tema que hoy tratamos, hurgando en los archivos me encontré una carta enviada por el Cónsul de México en San Diego dirigida al Secretario de Relaciones Exteriores de la República Mexicana donde lo pone al tanto de las violaciones que constantemente cometían los agentes de migración de Estados Unidos al introducirse a territorio nacional por el poblado de Tijuana, por si fuera poco lo hacían “Perfectamente armados” con el objetivo de amedrentar a migrantes chinos para evitar que cruzaran a Estados Unidos. Ejercían actos de autoridad evidentemente fuera de su jurisdicción, hasta llegar al grado de tomar por asalto la diligencia del correo por sospechar que en ella se transportaban migrantes orientales.

Tomada de: https://www.facebook.com/Tijuana-Retrospectiva

Es pertinente recordar que los chinos había sufrido una importante persecución y posterior expulsión del Estado de Sonora, esto coincidió con el inicio de la construcción del ferrocarril San Diego – Arizona proyecto que requirió de una importante cantidad de  mano de obra, la que pretenderían cubrir los migrantes asiáticos.

El Jefe Político del Distrito Norte de la Baja California, el Coronel Celso Vega, un tanto condescendiente justificó las acciones de los agentes de migración estadounidense. El Coronel Vega le informó al Secretario de Gobernación que los barcos que llegaban al puerto de Ensenada procedentes de Guaymas, Mazatlán, Santa Rosalía y La Paz transportaban una considerable suma de Chinos que al poco tiempo se desaparecían del poblado encaminándose a los puntos más desérticos y menos custodiados de la frontera entre Baja California y California para cruzar al país vecino. Así pues, los agentes cumplen con las órdenes que sus superiores les dan intentando por todos los medios inhibir el acceso ilegal de chinos. 

Tomado de: https://www.reddit.com/

En junio de 1906, el gendarme José Amaya aprehendió al americano W. A. Hutchins por tratar de llevarse al ciudadano Juan Morales a territorio estadounidense por la fuerza. Amaya, avecindado en Tecate,  rindió su declaración ante el Comisario de Tecate, en ella narró cómo estando dentro de su casa, siendo aproximadamente las diez de la noche, escuchó dos detonaciones de arma de fuego. Acto seguido salió de su casa, montó su caballo y se dirigió hacia donde se habían escuchado los disparos, en la penumbra pudo distinguir cuatro individuos norteamericanos, esto lo dedujo porque entre ellos se comunicaban en idioma inglés. Tres de ellos escaparon, lograron cruzar la línea fronteriza, sin embargo, Hutchins no corrió con la misma suerte ya que fue sorprendido montado en su caballo sosteniendo las riendas del caballo de Juan Morales y ambos con pistola en mano. En ese momento procedió a arrestarlo y desarmarlo para presentarlo ante la autoridad correspondiente.

¿Pero que tiene en común los casos comentados aquí? Al leer la declaración del gendarme José Amaya nos enteramos que W. A. Hutchins era un agente de migración conocido en la región, lo que hace suponer que sus acompañantes que lograron escapar eran sus compañeros de trabajo quienes eran los encargados de perseguir chinos que se cruzaba de manera ilegal y que estaban intentado llevarse a Juan Morales a Territorio norteamericano porque haya tenía cuentas pendientes con la autoridad, se le acusaba de contrabando de chinos. Para este los fines de este artículo, es irrelevante si Juan Morales era culpable o inocente. Lo que hemos querido mostrar es que la línea fronteriza no representaba una barrera para los agentes norteamericanos pues la cruzaban cada vez que lo creían conveniente sin importar  los protocolos diplomáticos, pero por otro lado tampoco era un obstáculo para que los chinos cruzaran y los mexicanos hicieran acciones cuestionables y/o fuera de la ley.

Negociaciones y actividades para el fomento social y deportivo de Abelardo L. Rodríguez en el periodo de 1948

Por Karelia Murguía Pinzón

Gral. Abelardo L. Rodríguez
Periodo Presidencial: Septiembre de 1932 – noviembre de 1934

A partir de 1923, uno de los tantos participantes de los últimos años de la Revolución Mexicana, el General Abelardo L. Rodríguez asumió el cargo de gobernador de Baja California en donde era notorio la forma de operar de los funcionarios públicos, pues estos residían la mayor parte del tiempo en Estados Unidos para, posteriormente, dedicar una mínima cantidad de tiempo a cumplir con las actividades laborales que les correspondían dentro de México.

Posteriormente se le otorgó el cargo de la presidencia de México, en 1932, al ser elegido por voto unánime por el congreso de la Unión para desempeñar dicho cargo a modo de interinato al ser aceptada la renuncia de Pascual Ortiz Rubio. Si bien el Gral. Rodríguez no hizo carrera política desde abajo, este logró llegar a ejercer dicho cargo en base a su desempeño en el cargo de secretario en la Subsecretaría de Guerra y Marina en el año de 1931. Fue precisamente durante este periodo que se hicieron reformas a la constitución de 1917 y se re-instituyó la no reelección a fin de evitar dicha práctica en un futuro por otros presidentes.

Por otro lado, uno de los monumentos más emblemáticos de México, en materia cultural, es el Palacio de Bellas Artesel cual se venía construyendo desde la época del porfiriato y fue inaugurado hasta el año de 1934 por Abelardo L. Rodríguez. Posteriormente, inició su candidatura para ocupar la presidencia del estado de Sonora, en el año de 1943 en base a las solicitudes de la opinión pública y la insistencia por parte de conocidos del Gral. para que ocupara el cargo. Cabe mencionar que, a raíz de los puestos desempeñados a lo largo de su carrera militar y política (aunque el rehusara desempeñarse en la misma), se hizo de muchos conocidos con bastante influencia en diferentes sectores. Ya fueren económicos, comerciales, de índole personal, y aquellos que se desenvolvían en la política mexicana.

Región Baja California – Sonora

Por otro lado, se encontraban aquellos comerciantes y empresarios extranjeros que también le solicitaban, permisos, concesiones o invitaban al Gral. a ser parte de una asociación civil, inversionista o accionista de un club deportivo. En este último caso, los más importantes fueron el Club de Golf México, Cemento Portland Nacional, S.A., Club Rotario de Hermosillo y el Club de Leones de Hermosillo. Así mismo, las relaciones del general eran tan amplias que, muchas veces, se le solicitaba que intercediera en ciertos asuntos, a fin de resolverlos.

El general, aun después de retirarse de las actividades políticas, seguía siendo considerado para la toma de decisiones en las actividades comerciales o de administración interna del estado de Sonora. Si bien el general vivía en El Sauzal, Ensenada para el año de 1948, la correspondencia con esta clase de solicitudes, era recurrente. No todas las misivas que eran recibidas tenían ese fin de solicitar algo al general, sino que también le eran enviados saludos, buenos deseos y obsequios.

Casa del Gral. Abelardo L. Rodriguez en El Sauzal, Baja California
Tomada de: http://www.ensenada.net/noticias/nota.php?id=47875

Es el caso del señor Alberto Cubillas, que solía mandarle una bolsa de bellotas como un obsequio ocasional. Sin embargo, el general no sabía realmente quién le había enviado tal regalo, pues estas llegaban a través del correo sin misiva alguna. Ello nos da un claro ejemplo de la alta estima en la que se tenía a Abelardo Rodríguez entre aquellos con quienes llegó a relacionarse a lo largo de su vida.

Sin duda, la relación más fuerte establecida por parte del general Rodríguez fue con el gobierno del Estado de Sonora.  A partir de ello, se dio una campaña en todo el Estado para la construcción de escuelas, aun cuando el presupuesto del estado presentaba una deficiencia endeble. Así pues, la campaña en contra del analfabetismo le resultó muy provechosa al gobierno del general, pues se redujo en un 4.5% el índice de neófitos en todo el estado. Así mismo, se instituyeron leyes que avalaban la creación de instituciones de crédito bancario para asegurar el pago mensual de los maestros que habían sido contratados para impartir la enseñanza al construirse escuelas en las partes más rurales de Sonora.

En cuanto a las relaciones interestatales los principales estados que figuran dentro de esta relación tripartita son: Sonora, Baja California y el Estado de México. La correspondencia con relación a la creación de instituciones, negocios, ventas, compras y el área deportiva, muestran claramente dicha cercanía entre dichos estados y su principal destinatario. Los empresarios más importantes en esta relación se encontraban en las ciudades de Hermosillo, Guaymas, Navojoa, Ciudad Obregón, en Sonora y Tijuana en Baja California.

Por parte del Club Rotario de Hermosillo, tenemos que se le avisa al general con respecto a formación de la directiva del mismo club, en el cual se ha nombrado a Abelardo Rodríguez como el Presidente Honorario de dicha agrupación. A pesar de la ausencia de este, que se encontraba en su casa de El Sauzal, se le ofreció dicho cargo a pesar de la lejanía del asunto que se refiere. Es precisamente en la misiva enviada el 4 de agosto de 1948 en dónde se refiere dicho nombramiento.

Sin duda, las acciones del general para el fomento de los deportes en Sonora desde su radicación en Baja California son innegables. En todo caso, se le considera como uno de los mayores impulsores del Golf y del beisbol en dicho Estado. Por ello, siempre se le tuvo a bien considerado en los planes de los empresarios y todos aquellos que fungieron cargos dentro de estos complejos deportivos.

Dejando de lado las solicitudes y opiniones en base al ámbito deportivo de Sonora y el D.F. es necesario mencionar las constantes solicitudes que se le hacían al general con respecto a préstamos económicos a fin de solventar una deuda. Por otro lado, está también el caso de que se le solicitara empleo dentro de las embarcaciones que éste poseía en la bahía de Ensenada. Siendo el caso más peculiar el del señor Martín B. Dhal. Un hombre procedente de Noruega, que envía la misiva desde el Hotel Caesars, que actualmente está ubicado en la calle 5ta y Revolución en Tijuana.

Como se ha ido observando, estas solicitudes, si bien provienen de diferentes lugares, todas tienen como conexión directa al General. La reputación del general le precede en todo el país y llega más allá de México, llegando a traspasar fronteras. Con respecto a esto último, no cabe duda que al haber tenido una gran fortuna, el general constantemente recibía solicitudes de este tipo en las que, inclusive, se exponían de manera demasiado adulatoria, muchas veces para no ser contestadas por ese mismo motivo. 

Indudablemente, Abelardo L. Rodríguez dejó una gran influencia dentro de Sonora con sus obras y proyectos a la educación. En Baja California, con su impulso para la creación de comités de transportes públicos. Finalmente, el papel que desempeñó en el cargo de la presidencia interina del país, para reactivar la ley de no reelección y así no amancillar los objetivos que se habían perseguido por la revolución mexicana 30 años atrás. Se ganó el cariño de los sonorenses, los bajacalifornianos y promovió la industria en la frontera y dejó un legado dentro de la historia mexicana como uno de los personajes importantes que deben ser considerados para entender el desarrollo de los estados del norte y el centro del país.

Finalmente, las negociaciones que se hicieron con los empresarios extranjeros e internos, dieron las pautas para la industrialización de dichos estados en los que, esos esfuerzos, han dado tantos cambios a la vida fronteriza hasta como lo conocemos hoy en día. Considérese, también, el ámbito educativo, cultural, y económico que desarrollo durante sus periodos de gubernatura y de presidencia en el país

Pioneros colonizadores y espacios de ocupación (Parte 2)

Nevada de 1949, Tecate, Baja California.
Tomada de: Roberto Estrada/ El viejo Tecate (Facebook)

Por Emilio Sánchez Pérez / Cronista municipal de Tecate

En la primera entrega hicimos una somera narración sobre la región llamada Tecate por el pueblo nativo (así lo entendieron los misioneros y soldados) desde la fundación de la Misión de San Diego de Alcalá en 1769, a la que este territorio y los habitantes Kumiai que lo habitaban quedaron adscritos a su jurisdicción, hasta la consolidación de la Colonia agrícola de Tecate en 1892, año en que se realizó su plano con 54 predios. En esta segunda entrega damos una panorama general sobre la ubicación y propietarios de los predios, casas y negocios cercanos al actual primer cuadro de la ciudad.

Propietarios, predios y comercios

Teófilo Noris fue propietario de la parcela número 3 ubicada en la puerta y faldas del Cuchuma y la de mayor superficie de 190 hectáreas, don Teófilo le vendió el derecho a don Ignacio Federico, predio donde está asentado el rancho turístico La Puerta.

Jesús Valencia, propietario de la parcela número 10, en ella está ubicado el estadio Manuel Ceceña, la U.A.B.C, el parque Adolfo López Mateos, Colonia La Viñita y todo el espacio que ocupa el complejo industrial de cervecería, la parroquia de  Nuestra Señora de Guadalupe, las antiguas cantinas o comercios de la familia Santana, ubicadas entre Portes Gil y calle Miguel Hidalgo, como vecino distinguido de estos exitosos empresarios había una casita de madera habitada por su propietario el Griego Chale Vargues, donde descansaba los fines de semana después de marear por cinco días consecutivos con la preparación de tragos a los clientes que lo visitaban en un bar de San Diego, donde trabajaba. En general lo construido a partir de la calle Portes Gil, hasta la calle Carranza y delimitado al norte, por la avenida Hidalgo y al sur por el cauce de río.

Mapa 1. Ubicación del Lote 10 de Jesús Valencia y Lote 11, donde actualmente es el primer cuadro de la ciudad de Tecate

Por el mismo rumbo hacia el oeste se localiza el casco en pie de la construcción como mudo testigo de lo que fue el espacio donde don Alberto Tena Bonilla, almacenaba parte del vino producido en la empresa vitivinícola Bodegas Tanamá.

Entre Ortíz Rubio y carretera a Ensenada ocupaba la esquina el señor Loreto Chávez, con su gasolinera conocida con el mote, gasolinera el “Arbolito” que daba servicio a los carros que iban de paso y los pocos que había en la comunidad, la única calle principal para cruzar el pueblo, añejo camino de lejanos recuerdos donde dejaron su huella las diligencias que unieron los pueblos del este con los del oeste, luego la nomenclatura le puso sello lo etiquetó como avenida “A” posteriormente avenida libertad y actualmente avenida Miguel Hidalgo. La gasolinera del árbolito contaba con aquellas clásicas bombas graduadas numéricamente de arriba hacia abajo iniciando con el numero uno y descendiendo hasta el diez o veinte dependiendo de  la capacidad de la bomba, aquí no había pierde según lo que el cliente solicitara de combustible se veía claramente a través del cristal, vidrio o mica, que le estaban surtiendo legalmente el litro por litro y no el tan comentado fraude de pagar usted un precio por litro y le servían 800 mililitros.

Enseguida del predio de don Loreto Chávez había un lugar baldío que en un tiempo fue acondicionado como lugar de eventos conocido como Mi Ranchito, donde según testimonios se presentaron caravanas artísticas, bodas, 15 años, tardeadas y bailes de corte popular. El nuevo giro en el mismo lugar tenía un rostro juvenil fuente de sodas y aguas frescas, antojitos mexicanos, contaba con una enramada y fuera de ella había lugar para comer al aire libre o refrescarse con las bebidas que se expendían, a esta innovación se le llamó “El Golfito” que tenía un buen espacio en miniatura  para practicar este deporte, era muy frecuentado por jóvenes de ambos sexos por las tardes principalmente entre semana, sábado y domingo eran días con más libertad en compromisos en los que se aprovechaba para acudir y divertirse en las tardes y mañanas, había una sinfonola o diezera, que no dejaba de tocar los éxitos del momento que las parejas saltaban a la pista de baile a ejecutar sus mejores pasos a ritmo twist, rock and roll o bossa-nova, estos pesados muebles que traían la música por dentro también conocidos con el nombre de rockolas, las trajo de la ciudad de Tijuana don David Velásquez, fue la novedad en aquellos años de los cuarenta y tanta la aceptación de la gente que en cada café o restaurante por más pequeño que este fuera contaba con un aparato de estos para alegrarse el momento escuchando música, que solo era necesario depositarle diez centavos oro para escuchar una canción, o si prefería aprovechar la oferta había que ponerle una peseta la que por ese costo escuchaba tres melodías ahorrándose la nada despreciable cantidad de cinco centavos oro, lo que significaba el 50 % para comprar en la década de los sesenta un delicioso chocolate snickers, milkyway o cualquiera de esta línea.

El Golfito tuvo a su lado la grata compañía de la Parroquia de Nuestra Señora de Guadalupe fundada en 1957 y La Estación Misional de Santa María de Tecate, fundada en 1941, hasta que este centro de diversión familiar cerró sus puertas. Vecinos de estos recintos católicos se localiza la familia González Mata, familiares de los pioneros colonizadores Valencia y González, forjadores de este pueblo.

Nevada de 1949, Tecate, Baja California.
Tomada de: Roberto Estrada/ El viejo Tecate (Facebook)

A partir de la  propiedad de la familia González y hasta la calle Plutarco Elías Calles se construyeron una serie de casas que en su estado original tenían al parecer la misma arquitectura o casi iguales, por lo que se  llegó a considerar esta zona iconográficamente por su singular arquitectura. En este icónico espacio habitacional lo ocupa por una parte el señor Javier Fimbres Durazo y familia, al igual que el popular charro Gómez, y en la esquina que forman las calles Hidalgo y Elías Calles, vive con su familia José Refugio González Guevara, que tiene como vecino en la siguiente esquina al señor Chacho Valencia, nieto de don Jesús Valencia, en esta misma parcela número diez, está la casa de madera icono de la ciudad donde vivió doña Margarita Sandez, a un lado de este inmueble se encuentra el edificio de la antes Nacional Cafetalera, fundada en el año de 1959, por el señor Pedro Collantes Valdivia, tras cervecería hacia el sur se localiza entre vías el edificio de la estación del ferrocarril, que aparece por primera vez en los anales de la historia el once de septiembre de 1914.

Casa donde vivió Margarita Sandez ubicada a escasos 30 metros de Cafetalera Nacional

Finalmente esta es una  breve parte de la historia que se desarrolló en la parcela número once propiedad de don Jesús Valencia, del que también  muy poco se conoce de él, se sabe que nació en el Estado de Sonora, pero dos pueblos están en la disyuntiva de su identidad, según entrevista realizada a uno de sus familiares de avanzada edad, narró que don Jesús nació en el pueblo de Barajitas, el segundo Estación de Llanos, en el rastreo de conseguir más información, logré enterarme que Barajitas no existe como pueblo, en tanto Estación de Llanos, es un pueblo pequeño de aproximadamente 2000 habitantes, que pertenece jurídicamente al municipio de Santa Ana, Sonora por lo que es muy probable que este sea el pueblo donde nació. Se unió en matrimonio con Eulalia Bustamante, entre sus hijos es notoria la participación de don Capracio Valencia, en la defensa de Tecate, en la invasión filibustera en 1911, a grado tal que el coronel Celso Vega lo invitó a colaborar muy de cerca, como hombre de su confianza para la entrega de todo tipo de correspondencia al lugar donde fuera necesario, cargo que no le fue difícil ejercer pues era un reconocido andador, recorriendo caminos, brechas, veredas y atajos.

Pues bien, esto es lo que al momento se pudo rescatar de este predio y de sus gentes para que conozcan al menos un poco de la historia de cómo fue evolucionando el pueblo.

Pioneros colonizadores y espacios de ocupación (Parte 1)

Por Emilio Sánchez Pérez / Cronista Municipal de Tecate

Fray Junipero Serra

Al arribo del misionero franciscano Fray Junípero Serra Ferrer, a la bahía de San Diego, y toma en conquista las tierras a nombre de la Corona Española, donde fundó el 16 de julio de 1769, la misión de San Diego de Alcalá, con la creación de estos recintos católicos, nacieron también los ranchos, que fueron espacios de uso para la agricultura y pastoreo de ganado.

La vida pastoral de esta misión franciscana, fue de 64 años, la primera fundada en la Alta California,  al perder la autosuficiencia y dejar de percibir apoyos, la mayoría sino es que en lo general las misiones entraron en un periodo de decadencia hasta llegar a la etapa final de este sistema de evangelización católico, como consecuencia y literalmente fue el tiro de gracia, la promulgación de la Ley de la Secularización de las Misiones, emitida el 17 de agosto de 1833, la que en sus preceptos contemplaba que los bienes misionales podían ser adquiridos y quedar en propiedad de la sociedad civil.

Cuatro meses después de su publicación Juan Bandini Blancas, el 14 de diciembre de 1833, se convierte en propietario del Rancho Tecate, que formaba  parte de los bienes de la  misión de San Diego de Alcalá, dos personas más fueron dueños de este extenso predio, que contaba con una  superficie de cinco sitios de ganado mayor, que colindaba al este con la Ranchería de Milkuatay, actualmente Campo California, y finalizaba en la Ranchería de San Isidro Ajolojol, ubicada hacia el este de Tecate, hoy en día conocido como el pueblo de Valle Redondo, de los otros personajes que también estuvieron en posesión del rancho en referencia, uno de los dos que lo tuvo a cargo en el año de 1862, fue el español José Mogort, naturalizado mexicano, registrado en La grulla, el 16 de noviembre de 1861, el último en poseerlo fue el guerrerense Luis G. Sosa, en el año de 1867, entre estos tres personajes cubrieron un período de 36 años, dedicados a la actividad de la agricultura y la ganadería, siendo este predio un ícono de la historia de Tecate, y uno de los espacios donde se dieron los primeros intentos de colonización u ocupación.

Juan Bandini Blancas

Al término del enfrentamiento bélico entre  México y los Estados Unidos de Norteamérica, llegó a su fin con la triste y el incalculable número de personas que perdieron la vida y más el robo del siglo en que los gringos se apoderaron más de la mitad de territorio mexicano, esto dio origen a que muchas familias que ocupaban ese espacio perdido con un patrón de vida por muchos años establecido, de pronto desconcertados sin saber a dónde dirigir sus pasos, Manuel José María de la Peña y Peña, presidente de la República Mexicana, literalmente como un bálsamo para la cura de sus males, publicó un decreto de repatriación con fecha 19 de agosto de 1848, con las siguientes instrucciones. Las familias radicadas en la Alta California, tenían la opción de elegir para vivir en el Estado de Baja California, o en el Estado de Sonora, y las establecidas en los Estados de Texas y Nuevo México, debían trasladarse a los Estados de Tamaulipas, Nuevo León y ocupar también los espacios al margen del Rio Bravo.

Tomado de https://www.bbc.com/mundo/noticias-46900171

El éxodo para esas familias, que lo perdieron todo se fundamenta en ese decreto, que fue base para emprender el viaje en caravana de carretas para llegar a la tierra prometida, a donde viajaron con la esperanza, el sueño y el anhelo de encontrar un espacio de paz, para empezar una nueva vida y conseguir el sustento para sus familias con las que hicieron el viaje.

Este pasaje histórico está muy limitado en información son pocos los datos aislados que hemos logrado encontrar, sin embargo se sabe que por  testimonios transmitidos en generaciones, como es el caso de la importante narración hecha por don Ramón Salazar López, al señor Alfredo Rebelin Ruiz, dando a conocer las penurias que tuvieron que pasar las familias para llegar a fundar el pueblo de Tecate. Lo  que sí es claro y con certeza se puede decir que las primeras oleadas migratorias llegaron al hoy Pueblo Mágico, mucho antes de que estuviera en proyecto la creación de la Colonia Agrícola de Tecate, en base a un informe enviado a las autoridades centrales del país, por el  inspector Manuel Sánchez Facio, donde se da conocer el temor que tienen los colonos de perder sus propiedades a causa de las compras desmedidas de terrenos por las empresas colonizadoras radicadas en la península de la Baja California.

Se transcribe parcialmente el texto con relación al informe, y la manera tan peculiar de como describe el inspector Sánchez Facio, el momento que estaban viviendo los colonos en esa época. 

 “Varios de ellos eran los restos de aquellos veteranos que hacía cuarenta años habían defendido la integridad del territorio nacional, y que, mutilados o decrépitos, no tenían ya ni la fuerza bastante para abandonar los hogares de donde quería expulsárseles. Otros, eran los valientes voluntarios que arrojaron del suelo de la península a los filibusteros que la invadieron en 1854 y que alimentaban la esperanza de legar a sus hijos el pedazo de patria que compraron con su sangre”. 

El clamor de estas tres generaciones se condensa en un solo voto, y era el de que la nación protegiera la tierra que ocupaban, con el triple derecho de la ley, de la lucha y del trabajo.

Para entender mejor el texto respecto a la palabra veteranos, se refiere aquellos que participaron en la lucha armada de 1846, y al término de la misma en 1847, retornaron a su patria, lo que demuestra que el tratado de Guadalupe Hidalgo o Tratado de Paz, fue letra muerta y sólo sirvió para 8 cosas, “Para nada” y para  7…….cosas más.

En cuanto a la invasión filibustera de 1854, México en esa época aún no se recuperaba del duro golpe que recibió en 1846, a grado tal que cualquier hijo de vecino, se atrevía a levantarle la mano faltándole al respeto como lo hizo en esa fecha William Walker, queriéndose apoderar de más territorio, pero en todas le salió el tiro por la culata o como se dice en el argot boxístico le dieron hasta con la cubeta, principalmente don José María Melendres el hijo predilecto del poblado de La Grulla, conocido actualmente como El Ejido Uruapan.

En base a las leyes la del 14 de marzo de 1861 y la del 14 de diciembre de 1874, se fundó la Colonia agrícola de Tecate, el 18 de agosto de 1879, previo a este importante acontecimiento encaminadas a su creación, se elaboró el plano que integró cinco ranchos que sirvieron de base para el asentamiento de la Colonia, San José, San Valentín, Cañada Verde, Tanamá y Nacho Güero, diseñado por Antonio Canalizo.

El segundo plano es uno de los de mayor importancia, dado que el Ingeniero Ismael Sánchez, hizo un trazo de 54 parcelas tazadas en caballerías, distribuidas a igual número de familias.

Con La creación de este valioso documento, que representa un amplio campo de estudio por la importancia de su contenido, permitiéndonos en el mayor de los casos la fácil ubicación de los predios y por quienes estaban  ocupados.

Plano que integra las 54 parcelas, que en próximos trabajos se hará el intento de hacer la descripción, de a quien le perteneció, que fraccionamiento, colonia o industria lo ocupó.  

Historias perdidas bajo los escombros

Por Héctor Mejorado de la Torre

El Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), en 1986, publicó el Catálogo Nacional de Monumentos Históricos Inmuebles correspondiente a Baja California. Según nos narran en la introducción de la obra, fue el resultado de un año de trabajo y se dividió en tres etapas: En la primera se recopiló información bibliográfica, gráfica, documental y de archivo; en la segunda se realizó el trabajo de campo, dos grupos recorrieron los municipios del Estado. Cada grupo estuvo conformado por cinco personas: Un catalogador, un fotógrafo y tres técnicos, integrados por personal del INAH, de la Universidad Autónoma de Baja California (UABC) y de su entonces Museo Regional, quien dependía de la Dirección General de Extensión Universitaria.  Un equipo fue al municipio de Ensenada (el más extenso del estado), y el otro, a los de Mexicali, Tecate y Tijuana (recordemos que Playas de Rosarito fue delegación hasta 1995) para hacer el trabajo de campo que consistió en obtener los datos mínimos necesarios para conocer los inmuebles históricos que sería el punto de partida para su protección legal; la última etapa consistió en el diseño e impresión del texto final de más de 700 páginas. 

¿Qué es un Monumento Histórico Inmueble?

De acuerdo con la Ley Federal de Monumentos y Zonas Arqueológicos, Artísticos e Históricos, son monumentos históricos los bienes vinculados con la historia de la nación, a partir del establecimiento de la cultura hispánica. Ahora bien, monumentos históricos inmuebles son aquellos construidos en los siglos XVI al XIX, destinados a templos y sus anexos; arzobispados, obispados y casas curales; seminarios, conventos o cualesquiera otros dedicados a la administración, divulgación, enseñanza o práctica de un culto religioso; así como a la educación y a la enseñanza, a fines asistenciales o benéficos; al servicio y ornato públicos y al uso de las autoridades civiles y militares. Es importante aclarar que las poblaciones de nuestro Estado son jóvenes comparadas con aquellas del centro del país; además, para el momento de su publicación, Baja California no contaba con una ley para la preservación del patrimonio cultural, ésta fue publicada hasta 1995. Dada esta carencia, el Catálogo publicado por el INAH integró construcciones del siglo XX.

Monumentos Históricos Inmuebles de la Ciudad de Tecate

El Catálogo Nacional de Monumentos Históricos Inmuebles correspondiente a Baja California inventarió diez inmuebles, los enlistamos a continuación: casa Familia Downey (1911), casa de la familia Romero (1907), casa de Lerdo González (1911), Estación del ferrocarril (1914), las ʺcasas igualesʺ (1922), casa de Mariquita Santana (1920), edificio de la Compañía Mexicana de Malta (1929), casa Alberto V. Aldrete (1929),Estación Misional Santa María de Tecate (1941) y Mojonera 244.

En la actualidad hemos perdido cinco de esos monumentos: Las casas de Lerdo González, Mariquita Santana, Alberto V. Aldrete y las ʺcasas igualesʺ.  Construidas durante la primera mitad del siglo XX, en primera instancia fueron utilizadas como viviendas de familias y personajes icónicos para la historia local y una más ha sido parcialmente destruida. Algunas de ellas mantuvieron la función para la que fueron edificadas, pero otras con el tiempo fueron utilizadas para diversos giros.

Entendemos que no se trata de preservar por preservar lo viejo, aquello que nos evoque tiempos mejores o épocas de antaño. El objetivo es preservar bienes inmuebles que sean el escenario de acontecimientos memorables para la comunidad y/o que por su diseño, materiales, tipo de construcción nos marque una época o etapa en la historia de la urbanización local y/o que haya sido habitada por un personaje presente en la memoria colectiva de los tecatenses por acciones positivas, sobrestantes y en beneficio de la comunidad; pero además, el bien inmueble debe tener una función sea para uso de particulares o para uso comunitario.  

Las que se han preservado

En la actualidad permanecen, unos en mejor estado que otros, cinco de los monumentos del catálogo, siendo la Estación Misional Santa María de Tecate la que se encuentra en proceso para ser reconocida como patrimonio cultural de Baja California. Para ello se presentó un expediente con la historia del inmueble resaltando su importancia no solamente religiosa, sino social en el devenir de nuestra comunidad. Uno más es la Estación del Ferrocarril, mientras que el tren llegó a Tecate en 1914,  el edificio del Ferrocarril Tijuana –Tecate se inauguró cuatro o cinco años más tarde, formó parte del Ferrocarril San Diego – Arizona, proyecto que inició su construcción el 7 de septiembre de 1907 para culminar 12 años después. El 16 de noviembre de 2019 se conmemoró el 100 aniversario del final de la construcción de la vía férrea. Este edificio forma parte de un proyecto binacional, único en la frontera norte de México durante la época de la Revolución Mexicana. Además de sus particularidades arquitectónicas que la conectan con una modelo de construcción implementada en Estados Unidos. Otras casas habitación que todavía podemos observar si ponemos atención mientras recorremos las calles y avenidas de Tecate son las casas de la Familia Downey y Familia Romero. La primera importante en la historia durante la revuelta de 1911 y la segunda, construida en 1907, nos permite acercarnos a un modelo de arquitectura de la que en nuestra ciudad ya pocas de ellas podemos encontrar en los callejones. Por último mencionaré la mojonera 244, que en realidad es un ejemplo de todas aquellas mojoneras que fueron construidas para delimitar el territorio de México y Estados Unidos.   

Una más ha sido parcialmente derribada, el edificio de la Compañía Mexicana de Malta construido en 1929, solamente mantiene la torre. Este inmueble representa una época embrionaria de la industria de nuestra localidad quien por ferrocarril llevó su producto a cerveceras nacionales y exportó a Estados Unidos convirtiéndose en un importante centro de trabajo para la población durante las décadas de 1920 al 1950.

Las historia perdidas

Lerdo González formó parte del grupo de tecatense que tomó las armas para defender el territorio en 1911, parte de la casa original fue movida de lugar, dos cuartos de pequeñas dimensiones, completamente de madera siguieron funcionando como casa habitación por algún tiempo, posteriormente se convirtió en asadero – taquería hasta que un buen día nos sorprendió la noticia que había sido consumida por las llamas.

La casa de Mariquita Santana, ubicada atrás de la central camionera, de dos pisos de madera también fue demolida para construir una plaza comercial. Con esto no queremos dar a entender que estamos en contra de la modernidad o que deseamos preservar el Tecate del siglo pasado, no. Consideramos que por su céntrica ubicación y el alto valor comercial de los predios resulte buen negocio tanto para el que compra como para quien vende. Entendemos que no se trata de preservar un bien inmueble por la simple razón de tener sesenta u ochenta años de antigüedad, debe de ser una construcción que tenga una función, que sea útil y con algún beneficio por su preservación. También hay que valorar el estado de la estructura y de los materiales utilizados para su construcción.

Por ejemplo, se dice que Don Alberto V. Aldrete adquirió su casa en una exposición en Estados Unidos, la transportó y ensambló en el terreno adyacente a su compañía cervecera. Una casa amplia de madera, dos plantas, grandes ventanales y terraza con vista a la avenida Miguel Hidalgo. Años más adelante fue cede del restaurante ʺPueblo Viejoʺ hasta que fue consumido por las llamas en la década de 1980.

Otro ejemplo reciente son las “Casas iguales”, ubicadas también sobre la Ave. Hidalgo, de acuerdo al registro originalmente fueron casas habitación pero a partir de 1922 fueron sede de oficinas de Gobierno, cuando Tecate era Subdelegación las que permanecieron hasta la erección del Estado en 1952, año en que pasó a ser Delegación Municipal, durante la década de los ochentas ocuparon las oficinas de SAHOPE y oficinas de Telégrafos, fueron derribadas para desarrollar un proyecto comercial.

Nuevamente puntualizo, no esperamos que se detengan proyectos de inversión, que seguramente traerán grandes beneficios económicos a Tecate, simplemente deseamos manifestar que lo moderno no debe estar peleado con lo antiguo, debe haber un punto medio donde ambos pueden coexistir. Los invito a recorrer las calles de Tecate, poner atención al paisaje, intentar escuchar las historias que los inmuebles nos quieren contar, recordemos cómo se han modificados los usos de algunos de ellos, hagámoslo antes que sus historias perezcan bajo los escombros.