Pioneros colonizadores y espacios de ocupación (3ra entrega)

Por Emilio Sánchez Pérez / Cronista municipal de Tecate

De la serie pioneros colonizadores traemos a la memoria de los tecatenses a los señores José de Gracia Félix y a don Ramón Contreras Preciado, 2 personajes de raíces sonorenses, que fueron parte del censo de los 54 colonos que integró el ingeniero Ismael Sánchez, en el plano de 1892, de  la Colonia Agrícola de Tecate, de los que brevemente se intentara dar a conocer lo poco o mucho que se ha encontrado de estos colonos como legado en su estancia, desde su arribo y hasta los últimos momentos en su paso por estas tierras, material que fue posible recopilar en un largo periodo de investigación en fuentes bibliográficas y testimonios recibidos de familiares que aún  viven en el pueblo.

En repetidas ocasiones se ha escrito que la mayoría de colonos que fundaron el pueblo fueron sonorenses, salvo el caso de don José Chávez  que era originario del Estado de Durango, don Paulino Uribe del Estado de Jalisco y don José María Villagrana, originario del Estado de Zacatecas, es oportuno exponer que el señor Villagrana fue el primer profesor con nombramiento oficial para ejercer la noble labor de maestro en la primera escuela fundada en el pueblo en 1883, a estos personajes y a un considerable número de colonos pendientes de reconocerles sus aportaciones como legado para la historia del pueblo, es pues a ellos a quienes se les debe el mérito de haberle dado nombre a ranchos y parajes con los que hoy en día nos identificamos; rancho San Valentín, Encinal, Rosa de Castilla, San José, San Martín, Villarreal, Sandoval, El Paracaídas donde está ubicada la colonia Primero de Mayo, Los Félix, El Encanto, El Refugio, El Barrilito, Cañón de La Puerta, Paso del Águila, Los Alisitos, El Carrizo, con fecha de identidad desde el año de 1856, El Porvenir, rancho

El Cuchuma, con fe de bautismo desde 1912, datos sujetos a discusión ya que es por primera vez que se localiza la palabra cuchuma en un documento oficial encontrado en el Archivo Judicial de Ensenada, y dado a conocer públicamente en esta edición semanal del periódico El Heraldo de Baja California, con fecha 19 de junio del 2020, por la importancia que tiene la palabra  cuchuma se invita a quien tenga datos más tempranos que demuestre lo contrario de la fecha citada, para corregir la historia, ya que finalmente el más beneficiado será el pueblo.

Otro de los ranchos en esta relación fue el denominado Mi Ranchito, propiedad de la señora Dolores Valdez de Ortega, ocupado parcialmente el predio por el asentamiento conocido con el nombre Colonia Colosio, pero uno de los predios más importantes en el reparto de tierras fue el número 11, con una superficie de 2 caballerías que recibió el sonorense don Jesús Demara, al que le dedicaremos en su momento un espacio especial por lo que representa para la historia de Tecate desde su fundación, “Este predio me remonta al año de 1980, década en que incursionaba en los caminos de la historia y me llega a la memoria el recuerdo de 2 reconocidos historiadores, Héctor Ortiz Ibarra y Vicente González Méndez, que en una de sus tantas obras escritas exponiendo a la luz la belleza de los pueblos michoacanos, y donde plasman a la vez lo que después de la conquista del pueblo mexicano, dio inicio el reparto de inmensas extensiones de tierras otorgadas a los colaboradores de Hernán Cortés, a quien señalan los escritores específicamente en la monografía dedicada al municipio de Puruandiro, que al conquistador en el reparto le tocó la pechuga del pollo, refiriéndose a unas hermosas tierras que según apartó para sí, ubicadas muy cercanas al pueblo de Naranja, cabecera municipal, del propio municipio. Nada que ver comparativamente entre unas tierras y otras, pero don Jesús Demara denominó al bello paraje Rancho Valle de Tecate, que fue escenario de abundantes cosechas de trigo, maíz, papa y otros cereales, por lo que en nada afecta decir que a don Jesús Demara también le tocó como premio la pechuga de pollo en tierras peninsulares.

Parcialmente esta es solo una relación de ranchos de los que posteriormente conoceremos su historia, por el momento el espacio histórico será ocupado para compartir una breve semblanza dedicada al señor:

Ramón Contreras Preciado (1863-1945)

Don Ramón nació en el año de 1863, en el pueblo de Bakersfield California, fue bautizado en la misión de San Gabriel, fundada el 8 de septiembre de 1771, fueron sus señores padres don Victoriano Contreras y Manuela Preciado, originarios del bello pueblo de Álamos, Sonora. La fecha exacta del desplazamiento de la familia Contreras del Estado de Sonora a la Alta California se desconoce, solo se sabe que se establecieron en ese pueblo de California, donde se formó la familia y nacieron los otros hermanos de don Ramón, Jesús María, María del Refugio, Joaquín y Refugio.

Hay que tener presente que después de la pérdida de territorio mexicano y la firma del tratado de Guadalupe Hidalgo, el 2 de febrero de 1848, desde esta fecha y años posteriores, Estados Unidos se convirtió en un país convulsionado, con una malsana ambición de hambre de tierra, como hienas tras su presa se abalanzaban, los delitos imputados estaban a la orden del día y la horca era el pan de cada día.

Para la familia Contreras Preciado los tiempos eran favorables, pues contaban con una pequeña hacienda y una razonable cantidad de tierras de cultivo  y un patrón de vida por muchos años establecido, donde reinaba la unidad y se respiraba la paz, la que de un momento inesperado sorpresivamente se perdió por los brotes de violencia que cada día se vivían, la primera desgracia y dolor para la familia fue el saber que Joaquín fue llevado a la horca siendo inocente, María del Refugio, única mujer de la familia con toda ilusión contrajo nupcias. Fue la hacienda de sus padres el recinto elegido para la celebración de tan importante acontecimiento, el nuevo matrimonio de  jóvenes enamorados después de cumplir con todos los festejos que el protocolo en estos casos lo requiere, abordaron la diligencia que los conduciría al bello puerto de San Francisco, donde seguramente los proyectos, metas y sueños los harían realidad, pero lamentablemente el destino les había preparado otra jugada, la diligencia en el trayecto de Bakersfield a San Francisco California, fue asaltada y a consecuencia de ese atraco perdieron la vida todos los pasajeros, nuevamente la desgracia ensombreció la felicidad de la familia. De los demás familiares lamentablemente no ha sido posible saber cuál fue el destino de don Victoriano y de su esposa Manuela como también de su hijo Jesús María, si fallecieron en California o retornaron a su natal Sonora.

Continua…

El material compartido en este blog del Taller de Historia de Tecate, A. C. puede ser utilizado bajo licencia Creative Commons.

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