Por Karelia Murguía Pinzón

Gral. Abelardo L. Rodríguez
Periodo Presidencial: Septiembre de 1932 – noviembre de 1934

A partir de 1923, uno de los tantos participantes de los últimos años de la Revolución Mexicana, el General Abelardo L. Rodríguez asumió el cargo de gobernador de Baja California en donde era notorio la forma de operar de los funcionarios públicos, pues estos residían la mayor parte del tiempo en Estados Unidos para, posteriormente, dedicar una mínima cantidad de tiempo a cumplir con las actividades laborales que les correspondían dentro de México.

Posteriormente se le otorgó el cargo de la presidencia de México, en 1932, al ser elegido por voto unánime por el congreso de la Unión para desempeñar dicho cargo a modo de interinato al ser aceptada la renuncia de Pascual Ortiz Rubio. Si bien el Gral. Rodríguez no hizo carrera política desde abajo, este logró llegar a ejercer dicho cargo en base a su desempeño en el cargo de secretario en la Subsecretaría de Guerra y Marina en el año de 1931. Fue precisamente durante este periodo que se hicieron reformas a la constitución de 1917 y se re-instituyó la no reelección a fin de evitar dicha práctica en un futuro por otros presidentes.

Por otro lado, uno de los monumentos más emblemáticos de México, en materia cultural, es el Palacio de Bellas Artesel cual se venía construyendo desde la época del porfiriato y fue inaugurado hasta el año de 1934 por Abelardo L. Rodríguez. Posteriormente, inició su candidatura para ocupar la presidencia del estado de Sonora, en el año de 1943 en base a las solicitudes de la opinión pública y la insistencia por parte de conocidos del Gral. para que ocupara el cargo. Cabe mencionar que, a raíz de los puestos desempeñados a lo largo de su carrera militar y política (aunque el rehusara desempeñarse en la misma), se hizo de muchos conocidos con bastante influencia en diferentes sectores. Ya fueren económicos, comerciales, de índole personal, y aquellos que se desenvolvían en la política mexicana.

Región Baja California – Sonora

Por otro lado, se encontraban aquellos comerciantes y empresarios extranjeros que también le solicitaban, permisos, concesiones o invitaban al Gral. a ser parte de una asociación civil, inversionista o accionista de un club deportivo. En este último caso, los más importantes fueron el Club de Golf México, Cemento Portland Nacional, S.A., Club Rotario de Hermosillo y el Club de Leones de Hermosillo. Así mismo, las relaciones del general eran tan amplias que, muchas veces, se le solicitaba que intercediera en ciertos asuntos, a fin de resolverlos.

El general, aun después de retirarse de las actividades políticas, seguía siendo considerado para la toma de decisiones en las actividades comerciales o de administración interna del estado de Sonora. Si bien el general vivía en El Sauzal, Ensenada para el año de 1948, la correspondencia con esta clase de solicitudes, era recurrente. No todas las misivas que eran recibidas tenían ese fin de solicitar algo al general, sino que también le eran enviados saludos, buenos deseos y obsequios.

Casa del Gral. Abelardo L. Rodriguez en El Sauzal, Baja California
Tomada de: http://www.ensenada.net/noticias/nota.php?id=47875

Es el caso del señor Alberto Cubillas, que solía mandarle una bolsa de bellotas como un obsequio ocasional. Sin embargo, el general no sabía realmente quién le había enviado tal regalo, pues estas llegaban a través del correo sin misiva alguna. Ello nos da un claro ejemplo de la alta estima en la que se tenía a Abelardo Rodríguez entre aquellos con quienes llegó a relacionarse a lo largo de su vida.

Sin duda, la relación más fuerte establecida por parte del general Rodríguez fue con el gobierno del Estado de Sonora.  A partir de ello, se dio una campaña en todo el Estado para la construcción de escuelas, aun cuando el presupuesto del estado presentaba una deficiencia endeble. Así pues, la campaña en contra del analfabetismo le resultó muy provechosa al gobierno del general, pues se redujo en un 4.5% el índice de neófitos en todo el estado. Así mismo, se instituyeron leyes que avalaban la creación de instituciones de crédito bancario para asegurar el pago mensual de los maestros que habían sido contratados para impartir la enseñanza al construirse escuelas en las partes más rurales de Sonora.

En cuanto a las relaciones interestatales los principales estados que figuran dentro de esta relación tripartita son: Sonora, Baja California y el Estado de México. La correspondencia con relación a la creación de instituciones, negocios, ventas, compras y el área deportiva, muestran claramente dicha cercanía entre dichos estados y su principal destinatario. Los empresarios más importantes en esta relación se encontraban en las ciudades de Hermosillo, Guaymas, Navojoa, Ciudad Obregón, en Sonora y Tijuana en Baja California.

Por parte del Club Rotario de Hermosillo, tenemos que se le avisa al general con respecto a formación de la directiva del mismo club, en el cual se ha nombrado a Abelardo Rodríguez como el Presidente Honorario de dicha agrupación. A pesar de la ausencia de este, que se encontraba en su casa de El Sauzal, se le ofreció dicho cargo a pesar de la lejanía del asunto que se refiere. Es precisamente en la misiva enviada el 4 de agosto de 1948 en dónde se refiere dicho nombramiento.

Sin duda, las acciones del general para el fomento de los deportes en Sonora desde su radicación en Baja California son innegables. En todo caso, se le considera como uno de los mayores impulsores del Golf y del beisbol en dicho Estado. Por ello, siempre se le tuvo a bien considerado en los planes de los empresarios y todos aquellos que fungieron cargos dentro de estos complejos deportivos.

Dejando de lado las solicitudes y opiniones en base al ámbito deportivo de Sonora y el D.F. es necesario mencionar las constantes solicitudes que se le hacían al general con respecto a préstamos económicos a fin de solventar una deuda. Por otro lado, está también el caso de que se le solicitara empleo dentro de las embarcaciones que éste poseía en la bahía de Ensenada. Siendo el caso más peculiar el del señor Martín B. Dhal. Un hombre procedente de Noruega, que envía la misiva desde el Hotel Caesars, que actualmente está ubicado en la calle 5ta y Revolución en Tijuana.

Como se ha ido observando, estas solicitudes, si bien provienen de diferentes lugares, todas tienen como conexión directa al General. La reputación del general le precede en todo el país y llega más allá de México, llegando a traspasar fronteras. Con respecto a esto último, no cabe duda que al haber tenido una gran fortuna, el general constantemente recibía solicitudes de este tipo en las que, inclusive, se exponían de manera demasiado adulatoria, muchas veces para no ser contestadas por ese mismo motivo. 

Indudablemente, Abelardo L. Rodríguez dejó una gran influencia dentro de Sonora con sus obras y proyectos a la educación. En Baja California, con su impulso para la creación de comités de transportes públicos. Finalmente, el papel que desempeñó en el cargo de la presidencia interina del país, para reactivar la ley de no reelección y así no amancillar los objetivos que se habían perseguido por la revolución mexicana 30 años atrás. Se ganó el cariño de los sonorenses, los bajacalifornianos y promovió la industria en la frontera y dejó un legado dentro de la historia mexicana como uno de los personajes importantes que deben ser considerados para entender el desarrollo de los estados del norte y el centro del país.

Finalmente, las negociaciones que se hicieron con los empresarios extranjeros e internos, dieron las pautas para la industrialización de dichos estados en los que, esos esfuerzos, han dado tantos cambios a la vida fronteriza hasta como lo conocemos hoy en día. Considérese, también, el ámbito educativo, cultural, y económico que desarrollo durante sus periodos de gubernatura y de presidencia en el país