Por Héctor Mejorado de la Torre

La casa de mis padres se construyó en uno de aquellos predios donde el espacio no era problema, con 15 metros de frente y 30 de profundidad era más que suficiente para construir casa, pila para el agua, cuarto para las herramientas, cochera y patios con árboles frutales como pera, granada, durazno, olivo y parras de uva. En la entrada principal tenía un porche desde donde podíamos observar una gran extensión de terreno poblado de vides plantadas en el Rancho Flores. Con el tiempo la mancha urbana consumió ese bello paisaje que tan poca importancia le di en mi infancia, en la que me tocó ser testigo del cambio de vocación de un poblado rural que aspiraba a ser ciudad y con ello la desaparición paulatina de la vid y el olivo.

EL RANCHO FLORES

 Silvestre Flores Flores, originario de Jalisco, nació en 1902 en Temastian. Con el inicio de la Revolución mexicana, los ataques, robos, altercados entre ejércitos enemigos y en general con la violencia desatada en algunas regiones nuestro país se vio en la necesidad de migrar a Estados Unidos  a la edad de 17 años. Allá se reunió con su hermano Francisco. Un par de ocasiones cambió su lugar de residencia hasta asentarse de manera permanente en San Diego, California. Ahí se despeñó en diversos trabajos, con la mala fortuna de tener un accidente que lo dejó imposibilitado para seguir realizando su actividad laboral, sin embargo, la compañía le pagó una indemnización que años más adelante le serán de gran utilidad. Dicho inconveniente le dio la oportunidad de dedicarse a nuevas actividades entre ellas dedicó su tiempo a aprender inglés y mecánica automotriz.

La crisis económica de 1929 lo sorprendió ya casado con Leonor Salazar y con su hijo Juan, la escases de trabajo lo obligó a trasladarse a Tecate en 1930. Al regresar a tierra mexicana, trajo consigo el dinero suficiente para adquirir un predio de aproximadamente noventa hectáreas en este poblado fronterizo, colindando con los ranchos Guajardo, González y Downey. Aquí se dedicó a la mecaniza automotriz, pero todavía eran pocos los vehículos que transitaban en este poblado, así que fue necesario dedicarse al curtido de pieles las que eran vendidas a los vaqueros de los ranchos vecinos. Años más adelante previo a la segunda guerra mundial ingresará al negocio de la venta de gasolina.

LA URBANIZACIÓN

El 16 de enero de 1952 se fundó el Estado libre y soberano de Baja California, acto seguido se convocó a la elección del Congreso Constituyente, al finalizar su gestión se inició la campaña política para la elección del primer Gobernador, es así como el 1 de diciembre de 1953 tomó posesión el Lic. Braulio Maldonado Sandez. En el periodo de 1940 a 1950, casi se triplicó la población de Baja California y se volvió a duplicar en la década siguiente. Tecate presentó la misma tendencia e hizo necesaria la lotificación de los ranchos que se fueron transformando en colonias y fraccionamientos en la segunda mitad del siglo XX.

En la década de los 50’s los sindicatos afiliados a la Confederación Revolucionaria de Obreros y Campesinos (CROC) y a la Confederación de Trabajadores de México (CTM), quienes le habían dado su apoyo en la campaña, le solicitaron al Gobernador del Estado, emanado del Partido Revolucionario Institucional, los dotara de terrenos para darles techo a sus familias y con ello asegurar su patrimonio. Al llegar a la Gubernatura, Braulio Maldonado Sandez le encomendó al Ing. Cesar Baylón Chacón negociar el precio del predio, así lo recuerda el Sr. Silvestre Flores Salazar:

“Los terrenos donde querían fundar la colonia Braulio Maldonado eran de mi apá y entraron en contacto con Baylón Chacón que era el ingeniero de la ciudad y tenía que estar al tanto con Braulio. Entonces Baylón fue y habló con mi papá y le dijo: “Oye, quiere Braulio que vayas con él para hablar sobre el terreno, que quiere ver como se ponen de acuerdo, a ver si le vendes”, y  mi apá le dijo: “Tan lejos está de aquí pa’allá como de allá pa’ca, que si quiere que venga, aquí estoy”

Es así como Braulio Maldonado visitó al Sr. Silvestre lores en su gasolinera Santa Fe y acordaron el precio y la mecánica en la que se realizaría la compra-venta.

La colonia Braulio Maldonado se distribuyó en 120 lotes de 450 metros cada uno, repartidos en 8 manzanas. De acuerdo con el plano la colonia estaba delimitada al norte, por la calle Baja California; al sur, calle Colima; al este, calle Michoacán (calle que nunca se abrió por el gran desnivel de terreno, posiblemente el habilitarlos hubiera encarecido el proyecto) y al oeste, por la calle Venustiano Carranza arteria que conectó con el centro de la ciudad (actualmente es la Calle Dr. Arturo Guerra Flores). En dirección de norte a sur se localizan las calles Baja California, Sonora, Sinaloa, Nayarit y Colima; y de este a oeste Michoacán, Jalisco y Dr. Arturo Guerra Flores, que dicho sea de paso, no son familiares.

En la actualidad la colonia ha presentado cambios generacionales. Los primeros propietarios en su mayoría han fallecido y los inmuebles están habitados por alguno de los hijos, es decir por la segunda generación. También forman parte de la comunidad quienes adquirieron los predios a los primeros propietarios durante la década de los 80 y 90.   Aunque es una de las colonias antiguas de Tecate, fue hasta los noventas que se pobló casi por completo. El que todavía estuvieran predios deshabitados en décadas anteriores a la mencionada frenó servicios como la pavimentación.

Si bien es cierto que la colonia Braulio Maldonado se fundó gracias  a la solicitud de los líderes y miembros de los gremios sindicales, no fue un requisito pertenecer a alguno de ellos para tener acceso a la compra; sin embargo, se mantuvo la premisa de pertenecer al sector popular.