Por Héctor Mejorado de la Torre

El pasado 15 de junio del 2018 fue publicada en el Diario de la Federación  la Ley General de Archivos, esta sustituyó a la Ley Federal de Archivos a partir del 15 de junio de 2019. El objetivo de esta ley es establecer los principios para la organización,  conservación, administración y preservación homogénea de los archivos en posesión de cualquier autoridad, entidad, órgano y organismo de los poderes Legislativo, Ejecutivo y Judicial, órganos autónomos, partidos políticos, fideicomisos y fondos públicos, así como de cualquier persona física, moral o sindicato que reciba y ejerza recursos públicos o realice actos de autoridad de la federación, las entidades federativas y los municipios. Otro de los objetivos de esta ley es garantizar el acceso a la información, así  complementando la Ley de Transparencia y Acceso a la Información Pública.

Esta es una buena noticia para quienes nos apasiona la historia; si bien es cierto que los archivos ya se encuentran protegidos por la Ley Federal de Archivos y en la legislación local por la Ley de Preservación del Patrimonio Cultural del Estado de Baja California, esta nueva ley deja claro que todas las instituciones públicas y privadas que reciben dinero federal para su funcionamiento o para algunos de sus programas  están obligadas a preservar sus archivos.

            Aunque la ley establece una serie de archivo que garantiza la línea de custodia del documento desde el momento de su producción hasta su almacenamiento en un archivo histórico o su destrucción, en esta ocasión nos enfocaremos a los Archivos Históricos.

Pero ¿Qué es un archivo histórico? ¿Cuál es su función?

Los archivo históricos son instituciones de carácter público que tienen como finalidad rescatar, clasificar, atesorar, conservar, gestionar, catalogar, custodiar y poner a disposición para la consulta pública, la documentación patrimonio de la una comunidad.

De acuerdo con el Artículo 4, numeral VIII de la Ley General de Archivos, un archivo histórico es aquel integrado por documentos de conservación permanente y de relevancia para la memoria nacional, regional o local de carácter público. Esto le da otra dimensión, deja de ser un espacio olvidado lleno de papeles organizados para que puedan ser consultados por un reducido número de personas interesadas por el pasado y demás curiosidades. Ahora, son el espacio donde se resguarda la Memoria nacional, regional o local, es decir, es un espacio vivo que resguarda algunas piezas del rompecabezas que es la historia y cuya información está organizada y disponible para su interpretación.

Por otro lado, la documentación producida por las dependencias de los tres niveles de gobierno, así como por aquellas instituciones políticas, culturales, educativas y sociales se considera patrimonio cultural que debe ser preservado por cada uno de ellos y bajo los criterios establecido en la ley y su reglamento deben ser de acceso libre y gratuito. Esto abre una nueva posibilidad para indagar sobre temas poco o escasamente explorados por falta de fuentes documentales.

            De acuerdo con lo establecido en el Artículo 9 de la ley: Los documentos públicos de los sujetos obligados tendrán un doble carácter, son bienes nacionales con la categoría de bienes muebles, de acuerdo con la Ley General de Bienes Nacionales; y son Monumentos históricos con la categoría de bien patrimonial documental en los términos de la Ley Federal sobre Monumentos y Zonas Arqueológicos, Artísticos e Históricos y de las demás disposiciones locales aplicables, como la Ley de Preservación del Patrimonio Cultural del Estado de Baja California.

En el artículo 32 establece que los archivos históricos recibirán las transferencias secundarias, organizaran  y conservar los expedientes bajo su resguardo; deberán brindar servicios de préstamo y consulta al público, así como difundir el patrimonio documental; también deberán establecer los procedimientos de consulta de los acervos que resguarda; deberán Implementar políticas y estrategias de preservación que permitan conservar los documentos históricos, aplicar los mecanismos y las herramientas que proporcionan las tecnológicas de información para mantenerlos a disposición de los usuarios.

Los miembros del Taller de Historia de Tecate, A. C. desde nuestra constitución hemos pugnado por la creación de un archivo histórico municipal; debemos reconocer que los presidentes municipales a quienes se los hemos planteado han mostrado gran interés; algunos han mostrado mayor iniciativa que otros; sin embargo, las prioridades del gobierno, la escases de recursos, los desastres naturales, entre otros han evitado que este proyecto se vea materializado. A partir del 15 de junio del 2019 es obligatorio contar con un archivo funcional, organizado y en el caso del Archivo Histórico con acceso público y gratuito para los ciudadanos. Esperamos pronto ver cristalizado un espacio digno para preservar la memoria y el patrimonio documental de los Tecatenses.