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Los vestigios que nos hablan de actividad humana en la península de Baja california se remonta a, cuando menos, 10 000 años de antigüedad. Sin embargo, no podemos considerar que la forma de vida humana que se desarrollaron haya permanecido sin cambio, y que las poblaciones encontradas por los primeros exploradores europeos a principios del siglo XVI fueran idénticas, en cuanto a la cultura, a las que ocuparon la península a través de la historia.

Los grupos indígenas que habitaron Baja california al final del periodo Prehistórico tardío fueron: los cucapás, los kumiais, los paipáis, los kiliwas y los cochimíes del área del Desierto Central. Todos estos grupos pertenecieron a la familia lingüística yumana procedente de una familia lingüística ancestral denominada ¨yumano-cochimíe¨, que a su  vez pertenece a la lengua hokana. Los yumanos ocuparon el bajo delta del Rio Colorado y parte del Gila.

Los  movimientos migratorios de los yumanos fueron a través de una especie de corredor formado desde el Rio Colorado hasta el delta. El corredor continuaba por accesos orográficos, como el paso de San Matías y los valles entre sierras de Juárez y de San Pedro Mártir, llegando hasta el Pacífico por arroyos como el san Rafael o Santo Domingo. Los grupos se extendieron en diferentes direcciones: los kumiai hacia el norte; los kiliwas hacia el sur, y los paipáis quedaron en este ¨corredor¨.

Se considera que los cochimíes dependían mucho más de la caza que de la recolección, ya que en el Desierto central la obtención de recursos por recolección de alto valor proteínico era escasa, y por tanto su movilidad era mayor en tiempo y en espacio. En cambio, los grupos kiliwas, paipáis y kumiais manejaba un nomadismo estacional con temporadas y territorios más delimitados, donde la caza era importante pero la recolección de piñón y bellota era fundamental, por lo que sus territorios tradicionales de definían por el accesos a las áreas de estas semillas de alto valor nutricional.

Debido a las inundaciones estacionales del Rio Clorado, los cucapás podían permanecer un tiempo mayor en ciertos lugares propicios para la siembra de algunos cultivos, pero sobre todo para la cosecha de semillas que crecían de forma silvestre en las zonas pantanosas del delta. No obstante, continuaron manteniendo cierta movilidad, aunque muy reducida en comparación con los cochimíes.

Los invitamos a ver el video complementario producido por el Instituto de Investigaciones Históricas y la Facultad de Humanidades y Ciencias Sociales – UABC, Coordinado por Concepción Baxín Melgoza, Realización y animación a cargo de Emilio Sánchez Cabello y  Brenda J. Arana Padilla.

Historia de Baja California. La frontera noroeste de México. Episodio 1. Los primeros pobladores. Duración 4:16.

Fuente: Lucila del Carmen León Velasco y Mario Alberto Magaña Mancilla, “La prehistoria y las exploraciones”, en Marco Antonio Samaniego López (coord.). Breve Historia de Baja California, Mexicali, UABC, 2014; y                en Catalina Velázquez Morales (coord.), Baja California. Un presente con historia, Tomo 1, Mexicali, UABC, 2002.