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Por Héctor Mejorado de la Torre

Hemos iniciado el mes patrio, llamado así por albergar en sus días acontecimientos de gran importancia para nuestro país. El primero de ellos es la Batalla de Chapultepec, suscitada el 13 de septiembre de 1847 contra las tropas norteamericanas. Tras la fallida defensa tomó fuerza la heroica actuación de los cadetes del Colegio Militar, en especial de Juan de la Barrera, Juan Escutia, Agustín Melgar, Fernando Montes de Oca, Vicente Suárez y Francisco Márquez a quienes las crónicas y las versiones oficiales los convirtieron en iconos de valentía, arrojo y amor por la patria. Los Niños Héroes demostraron con su vida el fervor patrio y lo expresado en la Estrofa IV de nuestro Himno Nacional Mexicano, si bien es cierto que los jóvenes cadetes no llegaron a escucharlo debido a que se tocó por primera vez en 1854,  dieron muestra de lo expresado por su autor, el poeta potosino Francisco González Bocanegra: ¡Patria! ¡Patria! Tus hijos te juran / exhalar en tus aras su aliento, / si el clarín con su bélico acento / los convoca a lidiar con valor.

El segundo acontecimiento y la más importante conmemoración del calendario cívico nacional es lo acontecido la madrugada del 16 de septiembre de 1810, el Grito de Dolores, también llamado el Grito de Independencia. Esta acción representa el inicio del movimiento de la lucha de independencia, que se extendería a lo largo de 11 años. Existen diferentes versiones sobre lo expresado por el cura Miguel Hidalgo y Costilla. Manuel Abad y Queipo nos dice que lo escuchado aquella mañana por los feligreses reunidos en el atrio de la Iglesia de Dolores, Guanajuato fue: “¡Viva nuestra madre santísima de Guadalupe!, ¡viva Fernando VII y muera el mal gobierno!”;  Diego de Bringas asegura que fue: “¡Viva la América!, ¡viva Fernando VII!, ¡viva la religión y mueran los gachupines!”; mientras que Juan Aldama manifiesta que gritó “¡Viva Fernando VII!, ¡viva América!, ¡viva la religión y muera el mal gobierno!” y Servando Teresa de Mier rescata que el grito fue “¡Viva Fernando VII y la Virgen de Guadalupe!”. Sin poder identificar cuál sea la versión correcta, lo importante y trascendental es que con él se marca el inicio del movimiento independentista.

 De acuerdo con algunas crónicas se ha determinado que la primera vez que se recordó ese acontecimiento fue el 16 de septiembre de 1812, por el General Ignacio López Rayón en el edificio Chapitel del poblado de Huichapan. Pero fue hasta 1824, con el presidente Guadalupe Victoria que se realizará por primera vez en Palacio Nacional, a partir de ahí está conmemoración se realiza año con año, con excepción del 16 de septiembre de 1847, fechan en la que Palacio Nacional estuvo ocupado por el ejército norteamericano y ondeó la bandera de Estado Unidos.

En la actualidad el Grito de Independencia de realiza la noche del 15 de septiembre, algunos escritores han difundido la idea que este cambio fue realizado por el General Porfirio Díaz, quien gobernó de 1876 a 1910, con la intención de que coincidiera con su cumpleaños. Sin embargo, hay registros que expresan que Maximiliano de Habsburgo, quien fue emperador de México de 1863 a 1867, ya acostumbraba a realizarlo la noche previa al 16 de septiembre. Sin embargo, Artemio del Valle Arizpe en su libro El Palacio Nacional de México, asegura que el presidente Antonio López de Santa Anna quien decidió cambiar la conmemoración de “El Grito” a la noche del 15 de septiembre.

Cada representante del gobierno en quien recae el honor de dar el “Grito de Independencia” le imprime su toque personal, así también cada región, municipio, poblado lo conmemoran de diversas maneras: Sin embargo, no pueden faltar los adornos verde, blanco y rojo, las banderas de todos tamaños, papel picado con imágenes del escudo nacional, Miguel Hidalgo y Costilla, José María Morelos y Pavón, Josefa Ortiz de Domínguez, Juan Aldama y Vicente Guerrero por mencionar algunos. La gastronomía nacional se pone de manifiesto con las tostadas, tacos, flautas, sopes, pozole, menudo; las aguas frescas y las bebidas nacionales por excelencia, tequila, mezcal y la cerveza; de fondo musical el mariachi deleitándonos con el Jarabe Tapatío, El son de la negra, La marcha de Zacatecas, La Bikina, Jesusita en Chihuahua, Las Alazanas y muchas más.

El tercer acontecimiento, el 27 de septiembre de 1821 entró el Ejercito Trigarante a la ciudad de México, encabezado por Agustín de Iturbide y Vicente Guerrero, llamado así por representar  las tres garantías del Plan de Iguala: Religión católica, única aceptada en el país naciente; Independencia y Unión de todos los bandos independentistas en contra de la corona española. Con este acontecimiento se consumó la lucha de Independencia,. Por lo general esta fecha la pasamos por alto o pocos la conocen, el mismo calendario de fiestas cívicas la menosprecia y poco difunde. Sin embargo, es la fecha a partir de la cual México se proclama como una nación independiente.

Septiembre es el mes patrio. Hay que conmemorar los diferentes acontecimientos que han marcado el destino de nuestra nación, pero sin olvidar que son nuestras acciones, omisiones y decisiones de hoy las que forjaran el México del mañana.