Por: Héctor Mejorado de la Torre

La misión de San Miguel Arcángel de la Frontera fue fundada el 28 de marzo de 1787 por el padre Luis Sales de la Orden de los Dominicos. Abarcó un área de 1200 kilómetros cuadrados y comprendía las rancherías de La Grulla y el Descanso en el actual municipio de Ensenada. Al poco tiempo de iniciar su construcción y las primeras siembras del huerto disminuyó la afluencia de agua del arroyo vecino, este inconveniente motivó a los frailes predicadores a buscar un nuevo lugar, con mejores condiciones geográficas para  trasladar el conjunto misional, fue así como se instalaron en el lugar donde ahora se erige a 14 kilómetros del lugar original.

Su producción agrícola se basaba en el cultivo de trigo, maíz, melón, sandía, fríjol, lentejas, hortalizas, viñedos y cebada. También criaron ganado que fue importante para la subsistencia de la misión.

Según un informe estadístico de 1787 la misión contaba con 137 almas y para 1800 ascendió a 229, de los cuales eran 207 indígenas y 22 españoles. El conjunto misional fue abandonada definitivamente en 1834 por falta de misioneros que la atendieran.

Conjunto misional:

Todo el recinto era una especie de cuadro, la iglesia y las habitaciones daban al este y al sur. Tenía un patio abierto. La única entrada era un portón localizado en la esquina sureste del cuadrado, protegido por un cuartel. También contaba con un canal de irrigación, cuatro graneros, dos casas, un corral y tres habitaciones más.

A los indígenas que llegaban a vivir en la misión se les proporcionaba alimento paulatinamente hasta que se acostumbraban a la nueva dieta. El orden diario fue regulado como el de un convento religioso. Se levantaban al alba, todos se reunían en el templo para recitar la doctrina cristiana, el rosario y para oír misa. Después del desayuno, hombres y mujeres se alineaban para la distribución del trabajo del día. Los hombres eran asignados al campo, a  las construcciones, al pastoreo y pesca; mientras que las mujeres y niñas se les repartía lana y algodón para que tejieran.

Indígenas de la región:

La misión quedó ubicada en territorio kumiai, el cual abarcaba desde la parte norte de San Diego hasta cerca de San Vicente, al sur. Al norte colindaba con territorio luiseño y cahuilla; al este con los cucapá y al sur con los pai-pai. Los indígenas pertenecían a la familia lingüística yumana la cual se divide en diversos dialectos, siendo el suyo el kumiai.

Era un grupo nómada dedicado a la pesca, caza y recolección que durante los meses de invierno migraba a la región costera para alimentarse de peces y mariscos. En el verano se iban a las montañas para la recolección de diversos frutos y semillas silvestres como la avena, el piñón y la bellota.

Debido a su ubicación San Miguel tenía el clima más húmedo de todas las misiones costeras característica que favoreció su agricultura y ganadería por los verdes prados que la rodeaban. Fue una de las últimas misiones que funcionaron con prosperidad bajo la administración del padre dominico Félix Caballero.