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Cerro del Cuchuma                                             Imagen tomada de: masdemx.com

Emilio Sánchez Pérez

Taller de Historia de Tecate, A. C.

De las cordilleras, cerros y montañas que coronan y circundan el gran valle de Tecate, lugar donde se desarrollaron las primeras civilizaciones. Poco o nada se sabe de la historia de estas elevaciones montañosas, ya que en la búsqueda de evidencias que nos ilustren, no ha sido posible localizar nada escrito al respecto.

El intento por documentar parcialmente la orografía, es sólo el inicio que allana el camino y sirve de base para quienes en el futuro se interesen en el tema y les sea más fácil tratarlo con mayor profundidad.

Mi participación, en este caso, obedece al interés que despertó un niño de primaria, que a través de su señora madre, solicitaba apoyo para realizar una tarea escolar. Esta consistía en identificar con nombre y ubicación los nombres de diez cerros del municipio. En esa noche de mayo del 2009, después de auxiliar a la familia, expresando el agradecimiento por la aportación, nos despedimos sin saber a quién se había ayudado, sólo me enteré que el trabajo fue solicitado por profesores de la escuela ubicada en la colonia Luis Donaldo Colosio.

Meditando esa noche, comprendí la importancia y valor que tiene cada espacio, cada rincón de nuestra república mexicana, y en especial, este hermoso pueblo, que nos ha permitido formar parte de su historia y de disfrutar el paisaje de donde emanan su belleza, cordilleras, cerros y montañas, que son también, parte fundamental de la identidad de los pueblos, y merecen, al menos, una breve descripción para que no se olvide su historia.

EL CUCHUMA

Imponente gran montana que oscila entre los 1,000 y 1,200 m. de altura, siempre mirando al valle, como fiel guardián, desde su cumbre, extiende sus brazos uniendo las cordilleras del norte y del sur, formando una muralla de protección al pueblo que un día nació a sus pies, como bien lo expresó en su momento la Dra. Bibiana Santiago Guerrero (QEPD) en su obra dedicada a Tecate, titulada La Gente al Pie del Cuchuna. En cuanto al romanticismo de la historia, en este sitio surge cuando se escriben las primeras notas, allá  a mediados del Siglo XX, por turistas hospedados en el Rancho “La Puerta”, contextualizando la paz y lo místico del lugar.

Al publicarse la obra “Ecos del Cuchuma”, por don Víctor Manuel Peñalosa Beltrán, en los años sesentas, esto tomó más fuerza por el contenido de la leyenda, que enmarcó, como parte central, el idilio amoroso entre la princesa Iztakat y el guerrero Cuchuma.

No se puede negar que con el correr de los años, las aportaciones románticas y poéticas escritas por estas personalidades, merecen todo nuestro respeto, ya que fueron ellos los que plasmaron, en ese periodo, lo que investigaron y lo que escucharon, logrando alcanzar un alto nivel de popularidad, a tal grado de ser conocida como la “Montaña Sagrada” y de sitio ceremonial.

LA OTRA HISTORIA

Por principio, en el rastreo histórico, en medios electrónicos, acervos documentales consultados, así también como organismos o instituciones oficiales que acrediten lo que se dice o se cuenta y se escribe con alusión a la “Montaña Sagrada”, todo esto resultó en vano ya que no se logró encontrar en todo el proceso de escudriño dato alguno que fortalezca la identidad de nuestro municipio.

Por el mismo sendero, nos remontamos al Siglo XIX cuando México pierde más de la mitad de su territorio con los Estados Unidos de Norteamérica, a la firma del Tratado de Guadalupe-Hidalgo, el 2 de febrero de 1848, es invitado a formar parte de la Comisión de Limites al sonorense José Salazar Ilarregui, para el trazo y monumentacion de los nuevos límites territoriales entre los dos países, al llegar a Tecate, en 1850, es el quien documenta y anota en su diario el nombre, llamándolo “Cerro del Zecate”.

No hay que olvidar lo siguiente, en toda tarea en tierras extrañas, salvo en raras ocasiones, los comisionados se hacían acompañar por “huelleros”, estos eran indígenas conocedores de las veredas, aguajes y parajes, libres de todo riesgo. Si el cerro o montaña llevaba otro nombre en ese tiempo, seguramente, don José Salazar Ilarregui lo hubiera respetado.

Con el nuevo trazo divisional, la montaña sufre la primera mutilación, quedando ventajosamente más de las dos terceras partes en territorio de los Estados Unidos y el restante, en nuestro país, siendo aun, en aquellos años, propiedad patrimonial de la familia Bandini.

En el mismo tenor, haciendo uso de la metodología de la entrevista, llegamos a la ranchería de “La Huerta de los Indios”, perteneciente al municipio de Ensenada, para visitar a dona Teodora Cuero, autoridad tradicional de esa comunidad kumiai, en una de las muchas entrevistas, abordamos el tema, contestando a cada pregunta con mucha autoridad, una de ellas fue: “Mira, Emilio, para nosotros los indios, toda la tierra es sagrada porque de ella nos curamos y nos alimentamos”. ¿Será este el argumento para aplicar tan delicado criterio?

En el mismo periodo, que cubre del año 2005 al 2015, se entrevistó también a la señora Guadalupe Osuna Cuero, hija del último capitán de la ranchería del “Cañón del Álamo”, el Sr. Don Sebastián Osuna, Lupe “La India”, así le gustaba que se le llamara porque se sentía orgullosa de su sangre y de sus raíces, al cuestionarla sobre la palabra “cuchuma”, esto contesto: “Ni viejo, ni guerrero, creo que significa algo que quiere decir ‘Dormido”.

Ampliando la red de entrevistados, le tocó a Jon Meza Cuero, personaje con un amplio conocimiento de la lengua nativa, de las costumbres y tradiciones de la etnia kumiai, que junto a Paula Meyer, publicaron, en el 2008, un diccionario de la lengua kumiai, inglés y español, en cuanto a las entrevistas anteriores, no es mucha la diferencia, Jon Meza comenta que la palabra citada quiere decir: “Suba a Dormir”.

Para finalizar la cadena de entrevistados, visitamos, el día 19 de agosto de este ano, 2015, a la señora Julia Meza y su hija Pamela, en la comunidad indígena “San José”, de la cual son originarias, estas son las pocas familias que ocupan el predio original otorgado por las autoridades centrales en el Siglo XIX, cuando se autorizó la fundación de la Colonia Agrícola de Tecate”.

En el desarrollo de la entrevista, coinciden en todo lo aportado por las otras personas, y a la vez, agregan que ellas nunca escucharon de sus padres, abuelos y ancianos de la tribu, que sus gentes hicieran ceremonias o algo así, en el Cerro del Cuchuma.

Desde mucho tiempo atrás, se ha venido diciendo y escribiendo que el Cuchuma significa “Guerrero Viejo”, sin embargo, el vocablo “KUCHOWUATH”, traducido al Kumiai significa “guerrero”, así mismo, la palabra ‘KURRAAK”, traducida a la lengua nativa, quiere decir “viejo”, lo cual nos dice todo lo contrario, de lo que se ha venido diciendo durante todo este tiempo, nada que ver con la realidad.

“KUCHMA”, es un vocablo kumiai que significa “dormir”, el cual fue modificado y da origen a lo que hoy conocemos como “CUCHUMA”.

“MAT KUAMAI KUKUJL KUCHMA”, esta serie de palabras son las que se relacionan con la montaña Cuchuma, que al ser traducidas, significan “Suba al Cerro a Dormir”.

REFERENCIAS

Las palabras en dialecto y sus significados, son avalados por los entrevistados a quienes se les agradeció ampliamente en el momento por su colaboración.

José Salazar Ilarregui, diario editado en 1850.

Jon Meza Cuero y Paula Meyer, autores del Diccionario Kumiai”, editado en el 2008.