Por Héctor Mejorado de la Torre

Coordinador del Taller de Historia de Tecate, A. C.

 

220px-Juan_Bandini_portraitDe padre italiano, nació el 4 de octubre de 1800, en San Marcos de Arica, Perú. Entre los años de 1819 y 1820 la figura de este personaje ya se hace presente en la Alta California Mexicana. Se caso dos veces, la primer con Dolores Estudillo con quien procreó 5 hijos: Arcadia, Isidora, Josefa, José María y Juan; y la segunda con Refugio Argüello con quien concibió otros 5 hijos: Juan de la Cruz, Alfredo, Arturo, Dolores y Victoria.

Hombre de reconocidas habilidades incursionó en el campo de los negocios y la política. Entre 1827  y 1833 desempeño diversos cargos en el servicio público, fue miembro de la asamblea, sub-comisario de los ingresos, congresista en la ciudad de México,  Vicepresidente de la empresa de colonización e inspector de aduanas de California.

El 14 de diciembre de 1833,  José Figueroa, Comandante General y Jefe Superior Político de la Alta California le otorgó la concesión de la Cañada de Tecate con una superficie de cinco sitios de ganado mayor.

En 1838 Juan Bautista de Alvarado, Gobernador de la Alta California lo nombró administrador de la Misión de San Gabriel y le concedió los Ranchos del Rincón y Cajón de Muscapiabe, además de la tierra en San Juan Capistrano.

Fue parte fundamental en el proceso de secularización de los terrenos misionales, los cuales se encontraban en total abandono. Aprobada esta ley Bandini tomó posesión de la Exmisión de Guadalupe, ubicada en el actual Valle de Guadalupe.

En 1845 fue secretario de Pio Pico, gobernador de la Alta California, pero durante la invasión norteamericana a México se adhirió a la causa americana proporcionándoles suministros a las tropas invasoras.

El 1 de abril de 1850, fue elegido como tesorero en San Diego, ya para entonces la Alta California  forma parte de Estados Unidos, pero se negó a servir. Poco después regresó a un rancho que tenía en esta frontera y retomó la ciudadanía mexicana. Aquí, nuevamente se involucró en la política y durante la invasión filibustera de William Walker de 1854, él y dos de sus hijos fueron partidarios de Antonio María Meléndez. En 1855 se vio obligado a abandonar nuevamente el país, sin embargo continuó con la actividad ganadera en la región pues en  agosto de 1858 exportó a Estados Unidos  3064 cabezas de ganado vacuno y 137 cabezas de caballar.

En busca de atención médica de una enfermedad que lo agobiaba se refugió en Los Ángeles donde muere en 1859.